El impuesto de tasa única
Alvin Rabushka AIPE
STANFORD, CALIFORNIA.- En 1981, Robert Hall y yo propusimos la aplicación de una tasa única de 19 por ciento para reemplazar el impuesto sobre la renta a personas y empresas en Estados Unidos. La idea produjo numerosos proyectos de ley durante los años 80. También fue utilizada en las reformas impositivas llevadas a cabo en 1986, con la reducción de tasas múltiples a sólo dos, 15 por ciento y 28 por ciento, reemplazando la tasa tope de 70 por ciento que encontró Ronald Reagan al asumir la presidencia en 1981.
Sin embargo, a partir de 1991, el sistema impositivo norteamericano ha más bien retrocedido: tres nuevas tasas fueron añadidas y la tasa tope fue aumentada de 28 por ciento a 39.6 por ciento.
A pesar del rezago norteamericano, el impuesto de tasa única ha tenido éxito en varios países que surgieron luego de la caída de la Unión Soviética. Estonia promulgó la tasa única de 26 por ciento a partir de 1994. Latvia siguió sus pasos con una tasa única de 25 por ciento en 1995.
Pero el mayor éxito lo logró Rusia, cuando en el 2001 comenzó a aplicar la tasa única de 13 por ciento, reemplazando así los tres tramos de impuestos que tenían una tasa tope de 30 por ciento. La nueva ley de impuestos en Rusia mejoró los incentivos y también el cumplimiento, por lo que la recaudación aumentó 28 por ciento en 2001, en cifras ajustadas a la inflación. A partir de 1 de enero de 2002, el gobierno ruso redujo el impuesto a las empresas de 35 por ciento a 24 por ciento y recientemente propuso una reforma impositiva aplicable a empresas pequeñas. Aquellas compañías con menos de 20 empleados y con ventas por debajo de 320,000 dólares podrán optar pagar la opción más baja de dos: una tasa única de 20 por ciento sobre las utilidades o una tasa única de 8 por ciento sobre las ventas. Estas pequeñas empresas estarán exentas del pago de IVA, impuestos sobre las ventas, impuestos a la propiedad e impuestos de pensiones del seguro social. Varios otros países que fueron miembros del bloque soviético consideran reformar sus impuestos de manera similar.
En abril de este año, Singapur propuso una reestructuración a fondo de su sistema impositivo, para reducir en los próximos tres años los impuestos a la renta empresariales del 24.5 al 20 por ciento y los personales de 26 por ciento a 20 por ciento. De esa forma, Singapur profundiza su campaña de reducción de impuestos sobre la renta. Las tasas personales han bajado en Singapur de un tope de 55 por ciento en 1961 a 40 por ciento en 1978, a 34 por ciento en 1980, a 30 por ciento en 1982 y a 26 por ciento en 1985. Durante ese período de tiempo, la tasa máxima que se aplicaba a partir de ingresos de S$90,000 comenzó a aplicarse sólo después de ingresos superiores a S$750,000 (US$1=S$1,80).
Para completar esta historia del avance de la tasa única alrededor del mundo, Hong Kong mantiene su tasa única de 15 por ciento en el impuesto sobre la renta personal. Las islas Jersey y Guernesey en el Canal de la Mancha tienen una tasa única de 20 por ciento. Durante la campaña electoral de 1999, el Partido Libertad de Austria propuso una tasa única de impuesto sobre la renta y, por primera vez, ese partido forma parte de la coalición de gobierno. Otros partidos políticos europeos están actualmente considerando apoyar la idea de la tasa única.
En conclusión, la tasa única está viva y avanzando.
Académico de Hoover Institution. 
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