Copa 2002
La magia del fútbol
Edgard Tijerino M. edgard.tijerino@laprensa.com.ni
Las Copas del Mundo conservan recuerdos imperecederos… Haremos pues, algunas paradas obligatorias en nuestro archivo para la entrega de hoy:
EL ARBITRAJE
Cumplida la primera ronda del mundial de Inglaterra ’66, en cuartos de final hubo dos encuentros que llamaron la atención: Inglaterra y Argentina y Alemania Federal-Uruguay... El partido de ingleses y argentinos fue dirigido por el árbitro alemán Kreitlien; mientras que el encuentro de alemanes y uruguayos estuvo a cargo del réferi inglés Finney. O sea... ¡eran jueces de países directamente comprometidos en las fases decisivas del torneo!
En tanto mister Finney no sancionó un penal por mano de Schnellinger en la boca del arco alemán, cuando el marcador favorecía 1-0 a los europeos en un rudo cotejo Kreitlien expulsó al argentino Rattín por protestar mientras que el inglés Stiles jugaba más allá del reglamento sin recibir siquiera una amonestación.
Al cabo, Inglaterra ganó 1-0 mientras que Alemania los hizo 4-0. Y estos dos equipos llegaron a disputar la final de ese Mundial.
EL TEMIBLE EUSEBIO
Eusebio fue el goleador y figura del Mundo de Inglaterra ’66. Eso es sólo la punta del iceberg del currículo del mejor futbolista portugués de la historia. Eusebio da Silva Pereira conocido como la Pantera Negra (en alusión a la Perla Negra que era el brasileño Pelé), ganó 10 títulos de la Liga lusitana con su club de siempre, el Bénfica. Se agregan cinco Copas de Portugal y lo más importante: la corona de la Copa de Campeones de Europa en la temporada 1961-62. En el Mundial inglés fue el máximo anotador con 9 goles, además de llevar a los portugueses al tercer lugar. También fue elegido el mejor jugador europeo en 1965, y logró ser el máximo artillero del Viejo Mundo en 1968 y 1973. ¿Algo más?. Sí, fue seis veces goleador del campeonato portugués.
AQUEL SUPER-ARQUERO
Sólo jugo dos partidos en el Mundial de Italia ’34, pero eso le bastó el arquero español Ricardo Zamora, conocido como El Divino, para confirmar su fama de ser el mejor en su puesto en esa época. En dicha cita mundialista juego ante Brasil (3-1) e Italia (1-1). En este último cotejo fue el culpable de que los azzurri no pudieran ganar, por lo que fue necesario un nuevo partido para definir la clasificación para semifinales. Pero Zamora no pudo jugar ese encuentro por una lesión en la cara. Así Italia ganó 1-0 y avanzó a la siguiente ronda. Según los españoles, con El Divino ese partido habría sido otra cosa.
UNA RAREZA
En el primer Mundial no se consideró en el programa oficial de partidos la definición por el tercer puesto. En efecto, los ganadores de los cuatro grupos de la primera fase, vale decir Argentina, Estados Unidos...Yugoslavia y Uruguay clasificaron para disputar las semifinales. Transandinos y charrúas, superaron, respectivamente, a estadounidenses y balcánicos por el mismo marcador: 6-1..Luego los vecinos del río de la Plata disputaron la final, mientras que sus rivales terminaron sus sueños mundialistas con esas derrotas con marcador de tenis. En la estadística figura en tercer lugar Estados Unidos, por mejor diferencia de goles lograda en la ronda inicial.
UN HOMBRE FIEL
Fritz Walter, nació en Kaiserlautern el 31 de octubre de 1920. El amor que tuvo este jugador hacia su tierra natal fue tal que su carrera deportiva, aparte de la Selección Alemana, sólo defendió al equipo de su ciudad. Además de su talento futbolístico, Fritz Walter destacaba por su condición atlética y un notable espíritu del triunfo que contagiaba a sus compañeros. Por Alemania jugó 61 partidos y marcó 33 goles...Con sus hermanos Tomar –también campeón mundial en 1954- y Ludwing, retirado del fútbol a causa de una herida de guerra, contribuyó a que el Kaiserslautern se convirtiera en uno de los equipos importantes del balompié germano. 
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