Diputado Ríos “denunció defraudación” en la DGA
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 | Señaló al ex titular de Aduanas, Marco Aurelio Sánchez,
de subvaluar introducción de soda cáustica |
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Consuelo Sandoval consuelo.sandoval@laprensa.com.ni
El ex presidente Arnoldo Alemán conoció de una supuesta defraudación al Estado por la suma de dos millones 580 mil dólares en impuestos, realizada por compañías procesadoras de aceite vegetal, mediante una subvaloración de precios en la introducción de 30 mil toneladas métricas de soda cáustica, importadas entre 1997 y 1999, según denuncia que le remitió el diputado liberal Pedro Joaquín Ríos, actual presidente de la bancada liberal.
Un manuscrito de Ríos, en poder de LA PRENSA, con fecha del 7 de febrero de 2000, fue dirigido al entonces presidente Alemán, revelando que la defraudación fue ejecutada por la empresa Electroquímica Nicaragüense S.A. (Elquinsa), con la complicidad del ahora legislador y ex director de Aduanas, Marco Aurelio Sánchez.
La comunicación de Ríos está sustentada en una denuncia que recibió el 13 de agosto de 1999, remitida por una persona no identificada que presuntamente trabajaba en una empresa aceitera, cuyos documentos también están en poder de este rotativo.
“Acompañando a la misiva, le estoy enviando las pruebas que usted quería de la Aduana. En realidad la liquidación que usted ve es una muestra de la gigantesca defraudación fiscal de Marco Aurelio (Sánchez), quien ya tiene varios millones de dólares fuera del país”, explica la carta de Ríos.
BARRIDA DE CORRELIGIONARIOS
También señala la carta que Sánchez, en ese entonces, se ufanaba de haber despedido a más de 350 empleados aduaneros, en su mayoría liberales, para sustituirlos con personas que supuestamente trabajaron con él en la compañías aceitera Corona.
Ríos admitió la autoría de la carta enviada a Alemán, alegando que la redactó y remitió al mandatario en un arranque de furia, porque en esa oportunidad fue objeto de insultos por parte de Sánchez, quien le dijo que los diputados eran unos “haraganes”.
Pero Ríos no reivindicó el contenido de la comunicación con las graves acusaciones que recibió del desconocido trabajador de la aceitera.
Recordó que en esa oportunidad “me dijeron que esa acusación era falsa y hasta allí llegó mi bulla, no sé si fue Alfredo Fernández (secretario presidencial) o Esteban Duque Estrada (ex ministro de Hacienda, ahora prófugo). Yo no seguí con nada de eso porque me dijeron que era un atajo de mentiras, creo que me los mandó alguien que se valió de mí para que se lo hiciera llegar a Arnoldo, yo recibí esos papeles y se los remití al Presidente porque estaba molesto con este señor Sánchez”.
MARCO AURELIO SÁNCHEZ RECHAZA SEÑALAMIENTOS
Sánchez, quien abandonó su cargo en junio de 2000, rechazó los señalamientos en su contra, alegando que él no elaboraba pólizas, sino las agencias aduaneras, y en caso que haya existido subvaluación de precios, la Ley de Autodespacho otorga a la Aduana un período de cuatro años para revisarse los documentos y realizarse los reparos correspondientes.
La denuncia la atribuyó a venganza de personas que presuntamente sintieron que les machucó los callos con los impuestos aduaneros.
Reconoció que laboró en Agrosa, complejo empresarial propiedad de Manuel Ignacio Lacayo y de una gente de Costa Rica que no identificó.
SUBVALUACIÓN DE SODA CÁUSTICA
Según la denuncia recibida por el diputado Pedro Joaquín Ríos, el ex director de Aduanas y actual diputado, Marco Aurelio Sánchez, se confabuló con el oligopolio industrial para defraudar al Estado, subvaluando la tonelada métrica de soda cáustica de 600 a 170 dólares.
Señala el denunciante que en vez de enterar en impuestos a la Aduana el 20 por ciento de 600 dólares (es decir, 120 dólares), pagaba 34, o sea, el 20 por ciento de 170 dólares por tonelada métrica de soda cáustica introducida en el país.
En dicha transacción obtienen los dos millones 580 mil dólares, al multiplicar 86 dólares que presuntamente dejó de percibir la Aduana por las 30 mil toneladas de soda cáustica importada. 
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