“Adoquinazo” de Alemán en Puerto Cabezas
Noel Hernández Ramos y Moisés Martínez nacionales@laprensa.com.ni
PRIMERA ENTREGA El ex presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán y el convicto Byron Jerez, junto a David Robleto (prófugo), Harvey Mayorga (preso), Eduardo Mena y Sebastián Martínez Reyes, crearon durante la pasada administración dos empresas fabricantes de materiales de construcción, utilizando a testaferros para vender adoquines a la Corporación de Empresas Regionales de la Construcción (Coerco), adscrita al Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).
Concretera de Nicaragua S.A. (Concrenicsa) y Concreto y Construcción S.A. (Concretosa), fueron las dos empresas que utilizaron para vender 6,586,803 córdobas en adoquines, a la empresa Ingeniería de Construcciones (ICO) perteneciente a la Coerco, con los cuales se construiría un tramo de cinco kilómetros de la carretera Río Wawa-Puerto Cabezas, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
Documentos en poder de LA PRENSA, de actas e informes financieros, revelaron cómo Alemán, Jerez, Mena, Robleto y Martínez Reyes, utilizaron Concrenicsa y Concretosa para beneficiarse económicamente con este proyecto, que además quedó inconcluso.
Cuando estas operaciones dieron inicio, en enero de 2000, Alemán aún era presidente de la República, Robleto era titular del MTI, Mena era director del Instituto de Desarrollo Rural, Mayorga era director de la Unidad de Adquisiciones de Insumos Médicos del Ministerio de Salud, y Martínez Reyes era gerente de Materiales y Construcciones S.A. (Mayco), que en ese tiempo pertenecía al Estado.
El fraude que se tramó a través de Concrenicsa y Concretosa consistió en la venta de 924,972 unidades de adoquines y 32,000 medio adoquines a ICO del MTI, a un precio de siete córdobas y 3.50 respectivamente, de los cuales sólo se entregaron 261,395 unidades de adoquines y 25,300 medio adoquines a enero del 2002, incumpliendo el contrato de 6,586,803 córdobas.
NOMBRARON TESTAFERROS
Los informes financieros de ambas empresas revelaron movimientos de capital que Concrenicsa realizó con Concretosa, desde 2000 hasta principios del presente año, donde se utilizaron testaferros para solapar el fraude contra el MTI.
Arnoldo Alemán fungía como socio mayoritario, y su representante en la mesa de accionistas era Silvio Estrada; Byron Jerez que era el segundo accionista más fuerte, era representado por Miguel Moraga; Eduardo Mena Cuadra era representado por una persona identificada con el nombre de Eddy; Sebastián Martínez Reyes, era representado por Leana Poveda, y David Robleto no utilizaba representante.
En un fax fechado el nueve de octubre de 2001 y enviado por Silvio Estrada (quien aparece en una acta notarial como presidente de la Junta Directiva de Concretosa) al telefax número 2685956, el cual logramos determinar que pertenece a la empresa Proveedores S.A. (Provesa) de la que Jerez es dueño, se detalla la composición accionaria de Concretosa que es la siguiente:
Arnoldo Alemán contaba con el 50.23 por ciento de las acciones, con un capital invertido de 310,869 dólares. Su amigo, actualmente en prisión, Byron Jerez Solís, tenía un 20.23 por ciento, con un capital invertido de 125,189 dólares.
Luego están Sebastián Martínez Reyes con el 10 por ciento y un monto invertido de 61,894 dólares; David Robleto Lang, con el 13.81 por ciento y un capital de 85,500 dólares, y finalmente Eduardo Mena Cuadra, actual diputado liberal con el 5.74 por ciento, representado por una inversión de 35,499 dólares.
CONCRENICSA FINANCIÓ A CONCRETOSA
Mucha de la inversión en Concrenicsa se utilizó para suplir financieramente a Concretosa, así lo muestran documentos en nuestras manos.
Según la documentación, los capitales que entraron a Concrenicsa a nombre de testaferros, coincidían con las sumas que los socios reales aportaban.
Estados financieros de Concretosa revelan que utilizaban capital de Concrenicsa, el cual era suplido por los “testaferros”.
Los documentos en nuestro poder reportan entradas a nombre de Silvio Estrada, denominado “Socio A”, por un monto de 137,498.20 dólares, mientras en otros informes esta cifra es exactamente la misma que aportaba Arnoldo Alemán.
Miguel Moraga, a nombre de Byron Jerez, invierte 87,498.91 dólares, cifra que coincide en los dos informes.
Eduardo Mena, invierte a través del Socio D, que solamente es denominado como “Eddy”, un capital de 87,498.91 dólares.
Estos informes no reportan inversión alguna de Sebastián Martínez Reyes y David Robleto, pero sí queda claro que en otras ocasiones invirtieron importantes sumas de dinero.
AL 2002 ALEMÁN TENÍA EL 56.29% DE LAS ACCIONES DE LAS EMPRESAS
Otros documentos en nuestro poder revelan que para enero de 2002, los mismos socios de Concretosa eran los de la empresa Concrenicsa. Para el 22 de enero de 2002, un informe de distribución accionaria denominado “Participación Accionaria CONCRETOSA & CONCRENICSA”, demostró que en esta sociedad, Alemán contaba con un 56.29 por ciento, producto de una inversión de 171,898.46 dólares en Concretosa y 82,111.76 en Concrenicsa, sumando un total de 254,010.22 dólares.
En tanto, Byron Jerez Solís tenía el 18.38 por ciento, producto de 65,664.00 dólares en Concretosa y 17,283.73 en Concrenicsa, para un total de 82,947.73 dólares.
También se encuentran Martínez Reyes con un 9.68 por ciento por medio de un capital de 26,395 dólares en Concretosa y 17,283 en Concrenicsa, para un total de 43,679.79 dólares invertidos en ambas empresas.
Mena Cuadra, solamente tenía inversiones en Concrenicsa, con una participación del 3.83 por ciento con un capital de 17,283.73 dólares invertidos en esta empresa.
El último accionista, David Robleto Lang, también tenía inversiones en Concrenicsa, por un monto de 56,293 dólares, representando un 11.81 por ciento del total de acciones.
El capital invertido en ambas empresas fue de 451,214 dólares, de los cuales 263,958.29 se invirtieron en Concretosa y 187,256 en Concrenicsa.
Para enero de este año, el capital de las dos empresas, según la documentación, era de 588,956.68 dólares, ya que a esto se le sumó la inversión hecha en el plantel de Puerto Cabezas de Concrenicsa que fue de 137,742.39 dólares.
Las inversiones en ambas empresas fueron en concepto de reconstrucción de planteles, instalaciones eléctricas, tres bloqueras Vibramatic (máquinas para realizar adoquines) tarimas para Vibramatic, dos camiones Mack, equipos de oficina y capital de trabajo.
No obstante, Concrenicsa quedó disuelta a comienzos de este año, y su capital fijo y activo así como sus equipos, pasaron a Concretosa.
(Lea mañana sobre las pretensiones de Concretosa por ganarse la venta de 300 kilómetros de adoquines que serían financiados por el Banco Mundial. ICO del MTI, entre otras cosas, reconoce que no hubo licitación para comprar adoquines a Concrenicsa).
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