Reportaje especial
MTI firmó contrato con empresa “agonizante”
 | Capital de Concrenicsa pasó a manos de Concretosa |
|
Noel Hernández Ramos y Moisés Martínez nacionales@laprensa.com.ni
El Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) “amarró” durante 2000 dos contratos con una empresa constructora que a los pocos meses inició su proceso de cancelación.
Concretera de Nicaragua S.A. (Concrenicsa), cuyas instalaciones se encontraban en Puerto Cabezas, fue creada por Arnoldo Alemán, Byron Jerez, Eduardo Mena, David Robleto y Sebastián Martínez, quienes invirtieron a través de testaferros.
Concrenicsa inició operaciones en abril de 2000 con una inversión inicial de 200 mil dólares, con lo que construyó un plantel en Bilwi, Puerto Cabezas, proyecto por el cual no pagó el Impuesto General al Valor (IGV).
GESTIONES COMENZARON EN JULIO
En julio de ese mismo año, Concrenicsa comenzó a hacer gestiones con la empresa Ingenieros de Construcciones (ICO), adscrita a la Corporación de Empresas Regionales de la Construcción (Coerco), del MTI, para la compra de adoquines.
La empresa firmó dos contratos por el orden de los 6 millones 586 mil 803 córdobas, que según las actuales autoridades de ICO fueron cancelados por adelantado.
Concrenicsa comenzó a operar con una bloquera vibramatic V/67 A, la cual compró a un costo de 53,331 dólares, la que fue adquirida el siete de julio de 2000, con aportaciones de los socios testaferros.
CONCRENICSA SE DISOLVIÓ EN ENERO DE 2002
El proceso de disolución de Concrenicsa comenzó a maquinarse durante los primeros meses del año pasado, pese a esto, el MTI continuó la firma de un segundo contrato de dos millones 250 mil córdobas con esta empresa.
En un memorando que Harvey Mayorga, Gerente General de Concrenicsa y Concretosa al mismo tiempo, envió a la Junta Directiva el 17 de abril del año pasado sobre la situación financiera de Concrenicsa, informó que visitó a la Alcaldía de Puerto Cabezas y la Administración de Rentas de esa ciudad para notificarles la suspensión de las operaciones a gran escala.
El mismo documento expone que “el día viernes 23 de marzo a las siete p.m. fue recibido el pago pendiente de Coerco por dos millones 250 mil tres córdobas”.
“Del monto recibido, se procedió a prestarle a Concretosa la cantidad de 250 mil córdobas, capital de trabajo necesario para cancelar pagos pendientes de la semana del 19 al 26 de marzo y las operaciones de dos semanas (del 26 de marzo al 01 de abril y del 02 al 08 de abril)”, expresa el punto número dos del memorando.
Cuando Concrenicsa se disolvió, en enero de 2002, debía a ICO 648,034 adoquines y 6,700 medio adoquines. De éstos, sólo tenían en existencia 485,166 adoquines, faltando 162,868 adoquines por producir, lo cual nunca se hizo. Esto es equivalente de 81 mil 433.93 dólares.
Concrenicsa, que originalmente tenía una inversión de 318 mil 087.97 dólares, pasó a manos de Concretosa a un costo real de 292 mil 616.32 dólares.
A esa fecha las inversiones en efectivo que Concrenicsa tenía en Concretosa eran de 127,334 dólares con 73 centavos, que junto a los equipos sumaban una inversión real de 170 mil 43 dólares con 45 centavos.
Ver gráficos 
|