Copa 2002 - Maradona enloqueció al mundo
El gol increíble
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 | Defensores ingleses fueron
burlados por la obra
maestra del argentino |
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Sólo queda empujarla, pero Butcher se arroja para evitarlo. Maradona se inclina y remata de zurda al arco vacío... Gooooooool
Diez segudos y ochenta y nueve centésimas le bastaron a Diego para consumar su obra suprema y deslumbrar al mundo. |
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Edgard Tijerino M. edgard.tijerino@laprensa.com.ni
La historia de Copas del Mundo está llena de los llamados “Goles de Antología”... Pelé, Garrincha, Muller, Cruyff, Hurts, Rossi, Romario, Negrete, Eusebio, han logrado goles, que hubieran obligado a Dalí, Picasso o Rembrant, a saltar hacia el lienzo pincel en mano, para perennizarlos en una pared del Louvre o en el Palacio de Versalles.
Antes del domingo 22 de junio de 1986, la pregunta ¿Cuál ha sido el mejor gol de los Mundiales?, el más fantasioso, el increíble, no tenía una respuesta precisa.
Yo tenía en mi ranking un “casi gol”, y fue aquella jugada genial de Pelé contra Uruguay en el Mundial de 1970, cuando el Rey fue a encontrar una pelota que le cruzaron desde la izquierda sobre la salida de ese extraordinario arquero que fue Ladislao Mazurkiewickz... Con el ángulo cerrándose, las tribunas, empinadas sobre las uñas de los pies y con los ojos agrandados como melones, se tensaron emocionalmente ante el impresivible desenlace... Fue entonces que Pelé saltó encima de la pelota en lugar de buscar cómo dominarla y esquivar al arquero... ¡Qué asombro señores!... La pelota trazando una diagonal sorprendente, pasó al lado de un Mazurkiewickz desenfocado, y Pelé fue a dar la vuelta por detrás llegándole al esférico... Sin arquero, pero con un ángulo difícil, Pelé le pegó con la derecha... Lamentablemente, la bola pasó rozando el vertical.
Aquel 22 de junio de 1986, en el Estadio Azteca, ante casi 100 mil, con Argentina enfrentando a Inglaterra en un clásico de la Copa, Maradona realizó una obra maestra... Para el fútbol, fue como si hubiera pintado el techo de la Capilla Sixtina.
Cada vez que veo el video de los grandes goles en las Copas, me emociono y me levanto de la butaca para aplaudir.
Cuando Diego arrancó y pasó entre dos rivales, Beardsley y Reid con la pelota controlada, nadie sospechó lo que venía... Maradona aceleró, frenó y desequilibró a Butcher provocando un ¡Olé! del público. De inmediato, volvió a proyectarse y continuó su avance, serpenteando, dejando rivales en el camino como si estuviera siendo guiado por una de las sinfonías de Bethoven... No, no parecía haber forma de pararlo.
Salió Fenwick a interrumpir su desborde, pero Maradona ofreció una demostración de la flexibilidad de su cintura y control muscular para contorsionarse, superando ese estorbo.
Pronto, estuvo frente al arquero Peter Shilton, listo para definir, y lo hizo utilizando su experiencia, destreza, astucia y genialidad.
Sacó de pasó a Shilton con un quiebre, y mientras Butcher retornaba desesperadamente, soltó el zurdazo para completar la magia, sacudiendo la red para establecer una ventaja de 2-0 en la pizarra.
¿Quién frotó la Lámpara para que apareciera el genio?, fue una pregunta natural frente a la secuencia de maniobras magistrales.
Antes, con “la mano de Dios”, Maradona había abierto el marcador, y cuando Gary Lineker derrotó al portero argentino Pumpido para el único gol inglés a los 81 minutos, todo estaba consumado... El marcador final fue 2-1 y Argentina continuó hacia la conquista del título.
INSPIRACIÓN DIVINA
“Sólo sé que la pelota estaba siempre junto a mis botines... La inspiración no flaqueó en ningún momento y me sentí capaz de seguir, pero la cancha se estaba acabando y debía definir”, dijo Diego en aquella ocasión en una entrevista
Nuestro Rubén hubiera dicho... ”Fue un rapto de inspiración divino y seductor... Un poema en la cancha... Dichosos quienes lo disfrutaron”.
“Difícil de creer. Era necesario verlo para no dudar. Lo más impresionante fue su seguridad para maniobrar”, admitió el arquero Shilton.
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