Copa 2002
Un espectáculo brillante
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 | Coreanos envían mensaje de paz en inauguración de la Copa del Mundo |
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Los surcoreanos se lucieron en la ceremonia de inauguración de la Copa del Mundo de Fútbol, con un espectáculo sencillo, precioso y emocionante, que cautivó a todo los asistentes. |
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AFP
SEÚL, COREA DEL SUR.- Corea del Sur ayer quiso mandar al planeta un mensaje de paz con una ceremonia de inauguración del Mundial de fútbol llena de colorido, bailes y música tradicional del país asiático de 5,000 años de historia.
El mensaje de paz que quería mandar Corea del Sur en el pistoletazo de salida del acontecimiento deportivo más seguido del planeta quedó reflejado cuando el presidente del país, Kim Dae-Jung, agarró el brazo del ministro japonés, Junichiro Koizumi, y lo levantó, entre los aplausos del público del flamante Seúl World Cup Stadium.
Presenciando aquel gesto, en la tribuna de honor de invitados estaban el príncipe Takamado, primo del emperador de Japón Akihito, y su esposa, la princesa Hisako.
Dos pueblos con un pasado de enemistad sempiterna, con unas heridas aún sin cicatrizar tras episodios crueles en la Segunda Guerra Mundial, quisieron mostrar a millones de telespectadores, que la co-organización del evento es un primer paso para el olvido de sus rencillas.
Ese fue sólo el prólogo de un espectáculo de un mensaje de paz que deseaban lanzar los organizadores coreanos del Mundial, “desde el único país dividido en este planeta”.
Cuando Kim Dae-Jung declaró inaugurado el Mundial, se inició el espectáculo cultural llamado “Desde Oriente”, dividido en cuatro partes, con títulos tan sugestivamente solidarios como “Bienvenida”, “Comunicación”, “Compartir y armonizar” y “Paz y repartir”.
Durante cuarenta minutos aproximadamente, con una ceremonia sobria, aunque llena de colorido, a imagen de los trajes tradicionales coreanos, el césped del terreno que iba a recibir después a los artistas de Francia y Senegal se llenó de intenciones de paz.
LOS ESPECTÁCULOS
En la primera parte del espectáculo, “Bienvenida”, bailarines ejecutaron danzas tradicionales coreanas “de petición y felicitaciones”.
En la segunda, “Comunicación”, la unión de dos tambores grandes (Daego) fue el momento culminante de esta parte del espectáculo y quería significar la comunicación dramática de los hombres en el mundo.
En la tercera parte, “Compartir y armonizar”, las “oullim cheon”, largas telas simbolizando la armonía bajaron de las manos de los espectadores hacia la cancha, sobre las que estaban dibujadas las banderas y letras alfabéticas de los países del mundo, significando la armonía después de la comunicación.
En el último acto, la “repartición”, cayeron de los techos de las tribunas objetos parecidos a pelotas de fútbol, llamados “las frutas de la repartición”, que estaban envueltas en las banderas de los 32 países participantes.
Al inicio de la ceremonia, los presidentes del Comité de Organización, Chung Mong-Joon, y el de la FIFA, Joseph Blatter, dirigieron sus deseos de bienvenida. La alocución del suizo fue abucheada por una parte del público.
10 MILLONES
Les costó casi diez millones de dólares y fue muy sentida y sin fallas. Corea del Sur tuvo su ceremonia inaugural, en el estadio Seúl Sangam, la más autóctona, breve y emocionante de las últimas vistas en las aperturas de Mundiales. Además, tuvo un unánime reconocimiento.
Grande, nuevo y seguro. Es el lema del Mundial de Corea y Japón. 5,000 millones de euros se han invertido en 17 nuevos estadios en una dura batalla por rivalizar con el vecino. Japón se sintió ultrajada cuando la FIFA decidió regalar la mitad del Mundial a Corea del Sur, pero no consentirá que le superen en infraestructuras.
Los números que rodean todos los aspectos de la seguridad parecían correctos tras el 11-S, pero se están demostrando exagerados.
La escasa presencia de aficionados extranjeros y, por lo general, la atmósfera en las sedes, hacen más visible de lo necesario hasta ahora a las 50,000 personas, entre policías y colaboradores, que vigilarán las calles y los estadios. En todo caso, desde el pasado 27 de mayo las fuerzas de seguridad surcoreanas ya han obligado a regresar a su país a 6.515 personas por su supuesta relación con el terrorismo y a 2.689 hooligans.
Ahora bien, este Mundial creará, sólo en Corea, 360.000 puestos de trabajo y generará casi 4.000 millones de euros. Además, 9.276 periodistas se acreditaron para el evento y se calcula que la audiencia televisiva alcanzará los 600 millones de espectadores. 
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