Vaticano aceptó renuncia de arzobispo costarricense
Consuelo Sandoval consuelo.sandoval@laprensa.com.ni
El papa Juan Pablo Segundo aceptó ayer la renuncia del arzobispo de Costa Rica, monseñor Román Arrieta, quien fue sustituido en el cargo por el obispo Hugo Barrantes, según informaciones procedentes del vecino país del sur.
Las autoridades apostólicas ticas citadas por La Nación de Costa Rica y otros medios de comunicación manifestaron desconocer tanto las razones que tuvo el arzobispo Arrieta para pedir que se le aceptara su renuncia, como la fecha en la que la presentó ante el Vaticano.
Añadieron que sólo Arrieta podrá decirlo cuando regrese a la capital, mañana lunes.
Barrantes, que hasta ahora dirigía la Diócesis de Puntarenas, una provincia en la costa del Pacífico, ocupará el Arzobispado Metropolitano de San José, el mayor cargo dentro de la Iglesia Católica costarricense, indica un comunicado de la institución.
El religioso, de 66 años, es oriundo de San Isidro del General, en la zona sur del país, y fue ordenado sacerdote en 1961.
Barrantes posee una licenciatura en Derecho Canónico de la Universidad Gregoriana de Roma, y ha tenido a su cargo diferentes parroquias a lo largo de todo el país.
En 1990, el Papa lo nombró Capellán, con lo que pasó a formar parte de la familia pontificia. Ha presidido las comisiones de Cultura y Misiones de la Iglesia en Costa Rica.
Una fuente vinculada a monseñor Román Arrieta, que prefirió el anonimato, reveló recientemente, que el Vaticano aceptaría la renuncia del cardenal nicaragüense Miguel Obando y Bravo, quien sería sustituido por su homólogo de Chontales, Bernardo Hombach.
LA PRENSA consultó en su oportunidad a Obando y Hombach, y ambos negaron la versión de la fuente ligada a Arrieta.
Medios de comunicación costarricenses también dieron a conocer que el sacerdote italiano Vittorino Girardi será el próximo obispo de la Diócesis de Tilarán, en reemplazo de monseñor Héctor Morera Vega, cuya dimisión también se acogió. Los cambios en la Conferencia Episcopal de Costa Rica incluyen la aceptación de la renuncia de monseñor Antonio Troyo Calderón como obispo auxiliar de San José. Quedará a criterio del arzobispo designado decidir si nombra un sustituto. Tanto Arrieta como Morera presentaron sus renuncias al cumplir los 75 años, según lo establece el Código de Derecho Canónico.
El anuncio de la Santa Sede deja sin titular, temporalmente, a la Diócesis de Puntarenas, cuyo primer obispo es Barrantes, que la asumió el 16 de julio de 1998. 
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