Especial
Masaya, a dos años del fatídico terremoto
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 | Los masayas se estremecen al recordar, cuando un día como hoy, el terremoto sacudió los cimientos de la folclórica ciudad, cuyos movimientos afectaron fundamentalmente la arquitectura parroquial, pero también causaron graves daños a la infraestructura habitacional. Aún está fresco en la memoria el drama vivido en Pacaya, Pacayita y el Valle de la Laguna |
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Esta casa sufrió los embates del terremoto para poner fin a su vida útil. Ello es una muestra de los daños causados en la infraestructura habitacional. |
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Clarissa Altamirano y Miguel Flores CORRESPONSALES /MASAYA departamentos@laprensa.com.ni
Dos años después del terremoto que sacudió la ciudad de Masaya, las secuelas todavía son evidentes. Además de los efectos en la población y la infraestructura habitacional, el centro histórico resultó seriamente dañado, varias parroquias, en su mayoría, monumentos históricos, quedaron agrietados y algunos a punto de derrumbarse.
A estas alturas, la Iglesia de San Jerónimo sigue sin ser restaurada, mientras que muy pronto culminará la rehabilitación de la Iglesia la Asunción, una de las que sufrió graves daños.
El arquitecto Mario Rodríguez, director de la escuela taller encargada de la rehabilitación del templo, dijo que la cúpula del Santísimo y la linterna que corona la misma, donde se encontraba la imagen de un Ángel, se desplomaron y en este caso nada se pudo recuperar.
Explicó que la imagen de la Virgen de la Asunción que se encontraba en la fachada principal superior, se desplomó ocasionando serios daños en la parte de la cubierta del techo, cielo raso y el entrepiso de la entrada principal. Señaló que toda la longitud de la torre y las campanas también sufrieron daños.
Actualmente, esta Iglesia es restaurada con el apoyo de la Alcaldía Municipal, la Cooperación Española, a través de su escuela taller, el comité pro ayuda y la Primera Dama de la Republica doña Lila T. de Bolaños. La obra tiene un costo de 360 mil dólares.
El sismo también afectó la Iglesia Santa Ana, de Niquinohomo, donde resultó dañado el techo, paredes internas y externas, lo que no permitía celebrar misa. Hasta la fecha, el templo se ha restaurado en un 80 por ciento, pero aún falta rehabilitar la fachada. El comité pro ayuda y la feligresía recaudan fondos para restaurarla totalmente.
IGLESIA SAN JUAN BAUTISTA
La Iglesia San Juan Bautista, de San Juan de Oriente, fue parcialmente destruida por los movimientos telúricos y según el padre Gerardo José Rodríguez Pérez, se ha logrado restaurar en un 85 por ciento con apoyo de instituciones y personas caritativas.
Indicó que aún falta instalar las puertas y los altares antiguos, lo que cuesta 450 mil córdobas, por lo que pide ayuda para concluir la obra.
Monseñor Francisco Castrillo, Vicario de Masaya, explicó que las principales iglesias, como San Jerónimo y El Calvario, siguen mostrando señales de aquel incidente lamentable.
“Otros de los templos seriamente dañados fue el de San Jerónimo que su construcción oscila en casi 500 mil dólares. Ya se presentó Monseñor Estanislao García con un equipo de laicos que están al frente, para iniciar la construcción del templo, siempre y cuando se consiga financiamiento”, explicó.
Aseguró que el templo de Niquinohomo ya fue restaurado, mientras que mayores dificultades se han presentado en Catarina y en San Juan de Oriente. La reconstrucción de la Iglesia El Calvario tiene un valor de 300 mil dólares, pero el costo de las parroquias oscila en 1.7 millones de dólares, indicó monseñor Castrillo.
ARTESANOS AFECTADOS
Silvio César Potosme Gallego, artesano de San Juan de Oriente, aún recuerda aquel 6 de julio, cuando perdió su horno, único medio de trabajo con que mantiene a su familia.
Igual que este artesano, muchos otros vieron destruido su medio de trabajo, pero con apoyo de organismos como el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade) y el Instituto Nicaragüense de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa (INPYME) han logrado recuperar los hornos y continuar trabajando.
DEFENSA CIVIL FORTALECIDA
Bernardino Bermúdez, director de la Defensa Civil del Departamento de Masaya, recordó que para la época en que se produjo el terremoto existía una mala organización departamental, razón por la cual el comité nacional asumió la coordinación e instaló el puesto de mando, creó las diferentes comisiones de trabajo y se hizo cargo de la situación.
Bermúdez señaló que en cumplimiento de la Ley 337 se empezó a trabajar en la atención, prevención y mitigación de desastres naturales, para lo cual conformaron las diferentes brigadas, integradas por 105 brigadistas.
“Actualmente en el municipio de Masaya contamos con una oficina de defensa civil, asimismo con materiales y equipos, como medios de comunicación, para atender caso de emergencia, también en los diferentes municipio se han creado los comités municipales de emergencia que antes no existían”, apuntó Bermúdez.
“VAMOS POCO A POCO”
Carlos Iván Hüeck, alcalde de Masaya, considera que la reconstrucción de Masaya va a “paso de hormigas, vamos poco a poco, porque somos un país pobre”.
Refirió que el Banco de la Vivienda Nicaragüense (Bavinic), les ofreció dos millones de córdobas para ayudar a los habitantes afectados, pero sólo obtuvieron 50 mil córdobas, con lo cual lograron rehabilitar 10 viviendas, a un costo de cinco mil córdobas cada una.
Dijo que por gestiones del vicepresidente Enrique Bolaños, en el pasado gobierno, lograron 10 millones de córdobas a través del Banco de la Producción, lo cual fue otorgado en préstamos a largo plazo y con bajos intereses.
Los créditos fueron cedidos a pobladores de Diriomo, Diriá, San Juan de Oriente y Catarina.
El edil aseguró que los municipios más afectados por el terremoto fueron: Catarina, San Juan de Oriente, Masaya y Granada, mientras reconoce que los artesanos de San Juan de Oriente fueron los más afectados económicamente, porque perdieron los hornos de barro que eran su único medio de subsistencia.
“ESTAMOS MÁS CAPACITADOS”
“Tenemos un Comité de Emergencia y una oficina de Defensa Civil, estamos más capacitados y preparados que la vez anterior, como por ejemplo en las labores de rescate”, comentó Hüeck.
Considera que en caso de otro terremoto, la Alcaldía reagrupará a toda su gente y la pondrá a trabajar en el salvamento de vidas, como prioridad, y después buscarán la ayuda material.
“Nos dirigiremos al Comité de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres Naturales del Gobierno, con la experiencia que tuvimos debemos definir las acciones a tomar”, manifestó el edil.
LO QUE DEJÓ ESE FUNESTO DÍA
La dirección de catastro municipal de Masaya, registra mil 647 edificios dañados en el casco urbano, ocasionando pérdidas económicas de 15.7 millones de córdobas y 10 mil 272 personas damnificadas.
En la zona rural fueron destruidas mil 326 viviendas, siendo perjudicados 9 mil 535 habitantes, sufriendo pérdidas económicas de 8.6 millones de córdobas.
Otros municipios afectados fueron Catarina y Nandasmo, donde según la dirección económica, en Catarina se dañaron 134 edificios, 865 personas afectadas y las pérdidas ascienden a un millón 200 mil córdobas en el casco urbano.
En la zona rural se vieron afectadas solamente 60 viviendas con 400 personas perjudicadas y pérdidas de hasta 789 mil córdobas.
Mientras, en Nandasmo hubo 48 casas destruidas, 324 afectados y 269 mil 526 córdobas de pérdidas en infraestructura. La zona rural fue afectada con 72 viviendas, 481 damnificados y las pérdidas ascienden a más de 175 mil córdobas. 
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