Egipcio sembró pánico en Los Ángeles
Agencias
LOS ÁNGELES, EE.UU.- El FBI (policía federal) informó ayer de que ha identificado al egipcio Hesham Mohamed Hadayet, de 41 años, como el responsable de la muerte de dos personas ocurrida el jueves en el mostrador de la aerolínea israelí El Al, en el aeropuerto internacional de Los Ángeles, donde también murió él mismo.
Un portavoz del FBI dio a conocer la identidad del pistolero, que fue abatido por un guardia de seguridad, e indicó que Hesham Mohamed Hadayet, también conocido como “Alí”, residía en la localidad californiana de Irvine (a unos 70 kilómetros de Los Ángeles) y que llegó a EE.UU. en 1992.
La misma fuente dijo que Hadayet, que trabajaba como conductor de limusinas, era una inmigrante legal y que había sido fichado por las autoridades policiales, pero no dijo los motivos.
También indicó que agentes del FBI habían procedido al registro de su vivienda en Irvine y que allí encontraron munición.
Agregó que, por el momento, aunque las autoridades no descartan que la actuación del egipcio sea un acto terrorista, tampoco pueden confirmar que sea así, y más bien se inclinan a pensar que pudiera ser un delito racial.
“Nunca hemos dicho que sea terrorismo. No lo descartamos, pero tampoco lo afirmamos”, reiteró el portavoz.
Hadayet estaba casado y era padre de dos hijos, que estarían en Egipto, según informó la policía local.
El autor del tiroteo llegó al aeropuerto internacional de Los Ángeles portando una pistola semiautomática Glock del calibre 45, un revólver de 9 mm y un cuchillo de 15 centímetros, dijo la policía.
Como resultado de su ataque, que se produjo el 4 de julio fecha en que EE.UU. celebra su fiesta nacional, murieron dos ciudadanos israelíes y otras cuatro personas resultaron heridas.
El gobernador de California, Gray Davis, dijo estar muy afectado por un ataque que calificó de “especialmente trágico porque ha ocurrido el día en que los estadounidenses honramos los valores que este país apoya, como son la libertad, la seguridad y la diversidad”.
VECINOS:"PARECÍA TRANQUILO"
Vecinos del egipcio Hesham Mohamed Hadayet, dijeron que era un hombre callado, pero recuerdan su indignación cuando un vecino colocó una gran bandera norteamericana tras los ataques terroristas del 11 de septiembre.
Los vecinos dijeron que Hadayet llevaba una vida tranquila, pero se indignó cuando un vecino del piso superior colgó banderas de Estados Unidos y la infantería de marina en el balcón y la puerta de su departamento después del 11 de septiembre. Las banderas continuaban ahí el jueves por la noche.
Una etiqueta colocada en la puerta de Hadayet decía: “Lean el Corán’’.
Hadayet y su esposa eran reservados, comentó Anthony Martínez, de 25 años, cuyo sobrino asistía a la escuela este año con uno de los hijos de Hadayet, Omar, de 8 años.
“El niño era amigable’’, comentó Martínez.
Omar salió de la escuela una semana antes que terminaran las clases y dijo a sus amigos que iba a Egipto de vacaciones, comentó Martínez.
Después del tiroteo, la policía de Irvine fue primero al departamento para verificar el estado de su esposa y de sus hijos, dijo el teniente de policía Sam Allevato.
El FBI confirmó después que la esposa y sus hijos estaban a salvo, agregó Allevato, pero no indicó dónde.
Hadayet regentaba un servicio de taxis, Five Star Limo, desde su apartamento. 
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