El nuevo PLC
María José Zamora mjzamora@interlink.com.ni
Ya era hora que en el PLC se iniciara un movimiento serio que hiciera contrapeso a la dictadura que mantiene el Dr. Arnoldo Alemán, respaldado como es de esperarse en estos casos, por incondicionales oportunistas.
La negativa del ingeniero Enrique Bolaños, de plegarse a las directrices del dictador del PLC, le ha valido el odio, los insultos y las maldiciones de todos aquellos que junto con Arnoldo Alemán y Daniel Ortega, se han lucrado de los bienes del pueblo de Nicaragua.
De forma muy diferente se expresarían de don Enrique, los arnoldistas, si el nuevo gobierno se hubiera hecho “el de la vista gorda” con los actos de corrupción del gobierno anterior. En tal caso habría cumplido con las expectativas del pacto Alemán-Ortega; cuyo lema es: “robá y robemos”. Sin embargo, don Enrique, sabiamente, prefirió cumplir con las promesas que le hizo al pueblo de Nicaragua y no con este “selecto grupo” de personajes que por lo visto estaban decididos a mantener a este país como su banco personal.
Los arnoldistas insisten y quieren hacernos creer que gracias a ellos don Enrique es ahora el Presidente de Nicaragua; sin embargo, lamento informarles que su partido estaba tan desprestigiado, que si ganó fue: en primer lugar, por la figura misma de don Enrique y sus promesas de campaña y en segundo lugar por el ¡horror! que nos causa a la mayoría de nicaragüenses la sola idea de volver a ser gobernados por los sandinistas. Por otra parte, los diputados liberales insisten en que fueron electos por el pueblo, ¡grave error de apreciación de su parte!; la verdad es que resultaron electos por carambola. De haberse realizado una elección aparte, la gran mayoría de ellos no estarían disfrutando de tan jugosos puestos.
Arnoldo Alemán y Daniel Ortega son como una yunta de bueyes; no pueden separarse ni tomar direcciones distintas; ambos están obligados a mantenerse en el mismo lado. Los danielistas saben que si cae Alemán los siguientes de turno son ellos; motivo por el cual ambos se apropiaron de las instituciones del Estado, para ser utilizadas como mecanismos de coacción y chantaje al gobierno. El objetivo de los alemancistas y orteguistas es maniatar al gobierno para agudizar la crisis económica y desprestigiarlo. Hoy por hoy el gobierno solamente tiene dos aliados: los países amigos y el pueblo de Nicaragua. Sin el apoyo de estas dos fuerzas el gobierno no podrá vencer a los corruptos que tienen secuestrada la economía del país. Los países cooperantes desconfían de nosotros, y con justificada razón; pero esta vez tienen que reaccionar antes de que sea demasiado tarde. Y el pueblo, igualmente cansado y desmoralizado, debe de sobreponerse y apoyar con vehemencia el firme propósito que el Ing. Enrique Bolaños y su excelente Gabinete de Gobierno tienen; de lograr el desarrollo de este país y el bienestar de todos los nicaragüenses. No creo que tengamos otra oportunidad como esta.
Felicito al Dr. José Rizo Castellón por liderar este movimiento de renovación y cambio en el PLC. Ya se necesita en nuestro país un partido fuerte que realmente luche en beneficio del pueblo nicaragüense y no por los bolsillos de unos cuantos. Espero que el nuevo PLC haga una invitación para todos los que no estamos afiliados a ningún partido, pero que de hecho practicamos la ideología liberal. 
|