Artola y Urrutia
Gabriel Conde ecrasezlainfame@yahoo.com
En mayo de 1947, por moción del diputado norteño Adolfo Urrutia, el presidente electo por los nicaragüenses, Dr. Leonardo Argüello, fue declarado insano por el congreso y tuvo que viajar contra su voluntad hacia México acompañado de su recién estrenada esposa doña Haydée Baca, tan singular ella.
El diputado Urrutia que acostumbraba beber guaro lija con los cocheros de Managua, en la acera del hotel Ayala, sobre la avenida que daba a la Estación del Ferrocarril, cobró mayor fama al haberse prestado para semejante desaguisado.
Cuando se creía que tanta ignominia y tanta infamia eran tan sólo un capítulo cruel, cavernario y ya olvidado de la historia de la dinastía somociana, un diputado efeselenista hijo del pacto sandino-arnoldista, nos quiere retroceder 55 años, emulando a su clon el alegre diputado Urrutia. Pero don Nelson Artola ha superado a su antecesor. En tanto, la claque corrupta ríe y sonríe maliciosa. ¿Y qué? AB ASINO LANAM*
* AB ASINO LANAM: Término del latín equivalente a: “No se pueden pedir peras al olmo”. 
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