Fiebre amarilla podría amenazar a la región
Amalia Morales amalia.morales@laprensa.com.ni
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) comunicó ayer que la propagación del mosquito Aedes Aegypti en América Latina ha hecho resurgir el peligro de que se reinicie la transmisión de la fiebre amarilla urbana.
La fiebre amarilla urbana fue expulsada hace unas seis décadas por el esfuerzo conjunto que hicieran los gobiernos de la región.
“La erradicación del vector urbano Aedes Aegypti y una buena vacuna fueron los principales factores que incidieron en la desaparición de la fiebre amarilla de las ciudades de las Américas”, dijo el doctor Jorge Arias, asesor regional de la OPS en Enfermedades Transmisibles.
“Sin embargo, creo que la enfermedad puede regresar a las ciudades. Aunque tengo la esperanza de estar equivocado”, declaró Arias al centro de prensa de la OPS.
De acuerdo con los archivos de OPS, todos los casos de fiebre amarilla “notificados en la región desde los años cuarenta han sido de la forma selvática de esta enfermedad, transmitida por los mosquitos del género Haemagogus”.
Según registros de la organización, ese mal se ubica en la selva de Ecuador, Bolivia, Brasil y Perú, sobre todo.
DESCARTA PELIGRO EN NICARAGUA
Juan José Amador, Director de Higiene y Epidemiología del Ministerio de Salud (Minsa), descartó que Nicaragua sea uno de los países amenazados por fiebre amarilla.
Se presenta “sólo en ambientes selváticos y sus focos están en países sudamericanos”, explicó el epidemiólogo.
Amador destacó que el esfuerzo nacional se concentra en la disminución del Aedes Aegypti, portador del virus de dengue.
La limpieza de las viviendas y la eliminación de criaderos es a la vacuna que apuesta el Minsa.
PELIGRO LATENTE
Raúl Montesanos, médico que se encarga de las enfermedades transmisibles en el capítulo nacional de OPS, agregó que a pesar que se ha mantenido confinado a la selva, el riesgo para las ciudades es latente.
Cree que es necesario “fomentar actividades de control”, como el saneamiento básico de las casas para erradicar al Aedes, y como consecuencia reducir los riesgos de cualquier epidemia.
Sin embargo, para prevenir la fiebre, OPS recomienda a los gobiernos evitar la reurbanización del agente transmisor, a través de la vigilancia, la vacunación y el control de vectores.
“Hay un gran interés en mantener la fiebre amarilla urbana fuera de la región, por lo que los países están cooperando ostensiblemente, están mejorando sus sistemas de vigilancia y reportando los casos con prontitud”, concluyó el Dr. Arias.
FIEBRE QUE ARRASA
A pesar de su erradicación, la fiebre amarilla se considera aún un problema de salud pública en la región, según reconoce la OPS.
Entre 1985 y 1999, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y Guayana Francesa notificaron 2,935 casos y 1,764 muertes, detalla un boletín de junio de 2000 de la organización de la salud.
Más tarde, entre enero y mayo de 2000, se confirmaron 66 casos en Brasil, que representó el 90 por ciento de la región, en ese período.
En el 42 Consejo Directivo de la OPS ésta exhortó a sus Estados Miembros a que incluyeran una vacuna contra la fiebre amarilla en sus programas de inmunización nacionales, en las distintas áreas de riesgo de transmisión de esa enfermedad.
Y en la actualidad, la OPS apoya a los países en los programas de reducción del vector y de incremento de la vacunación de las personas en las áreas de alto riesgo.
A su vez, está ayudando a los países a adquirir la vacuna de forma menos costosa; mientras coopera con algunos laboratorios para que utilicen las nuevas tecnologías en la producción de vacunas para proveerlas a los países de la región, según explican sus archivos de prensa. 
|