EE.UU. estudia revocar plan de desinformación
Susanne Schafer AP
WASHINGTON.- El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, solicitó a las autoridades del Pentágono que determinen si debe cerrarse una oficina que se encargue de diseminar información falsa a nivel internacional.
“Siempre me preocupa mucho, mucho, nuestra credibilidad”, dijo la portavoz Victoria Clarke a los reporteros ayer, cuando le preguntaron sobre la opinión de Rumsfeld acerca de la nueva Oficina de Influencia Estratégica.
Según la portavoz, Rumsfeld pidió a un alto funcionario del Pentágono a cargo de la oficina que “la examine minuciosamente” e incluso determine la validez de su propia existencia.
La semana pasada, circularon versiones de que la oficina había propuesto suministrar informaciones falsas a los periodistas extranjeros, como medio de promover la guerra contra el terrorismo.
El New York Times informó que la oficina, dirigida por el brigadier general de la fuerza aérea Simon Worden, empezó a circular propuestas secretas de usar la Internet y operaciones clandestinas a fin de distribuir dichas informaciones falsas.
El domingo, Rumsfeld observó que la oficina está recién en sus primeras etapas y agregó que nunca había visto la documentación fundacional.
El secretario dijo a la NBC que existe la necesidad “de contrarrestar las mentiras” del Talibán en la guerra en Afganistán. Agregó que el derrocado régimen ha dicho al pueblo afgano que Estados Unidos hacía la guerra a los musulmanes y que las raciones de ayuda que arrojaban las fuerzas estadounidenses en ese país estaban envenenadas.
“El Pentágono no necesita mentir al pueblo norteamericano. No miente a los públicos extranjeros. No se involucra en ese tipo de cosas”, dijo Rumsfeld.
Consultada sobre los comentarios de Rumsfeld, Clarke dijo que las versiones sobre la oficina habían planteado “muchos interrogantes y muchas preocupaciones”.
El secretario pidió a Douglas Feith, subsecretario de Defensa para política, a cargo de la nueva oficina, que determine el futuro de esa dependencia.
Rumsfeld dijo la semana pasada que el Pentágono podría producir engaños estratégicos o tácticos, como en el pasado. Por ejemplo, si las tropas estadounidenses fuesen a lanzar un ataque desde el oeste, podrían “hacer cosas” que hiciera creer al enemigo que el ataque fuese a provenir del norte, precisó.
Feith, en una entrevista con reporteros, dijo que el motivo principal para crear la nueva oficina fue centralizar la supervisión de lo que militares llaman “operaciones de información”. 
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