Cascarillas con sabor a prisión
José Adán Silva jadan.silva@laprensa.com.ni
Poco a poco el caso de las cascarillas de arroz de Semar ha ido tomando un fuerte sabor a prisión para dos de los hermanos Centeno Roque, principales sospechosos de estafa y fraude a diversas instituciones comerciales y bancarias.
La sociedad comercial Servicios Navieros y Marítimos, Sociedad Anónima (Semar), principal afectada en este caso, puso en conocimiento del juez Séptimo de Distrito del Crimen, Sabino Hernández, supuestos “procedimientos anómalos” del grupo de empresas del Consorcio Comercial Agropecuario Conagra o Consagro, de los hermanos Alex y Saúl Centeno Roque, a quienes posteriormente les llovieron acusaciones, entre ellas asociación para delinquir, defraudación y estafa.
Los hechos denunciados por el abogado Víctor Manuel Ordóñez ante los tribunales habrían iniciado la mañana del 5 de mayo de 2000, cuando autoridades del Ingenio “Benjamín Zeledón”, en Rivas, se presentaron a la bodega de ese centro productivo, rompieron el candado, quitaron los rótulos y empezaron a sacar azúcar aduciendo que estaba fuera de prenda.
Para entonces se sospechaba que la administración de Semar no cumplía con los procedimientos de recepción, almacenamiento y control de mercadería que se suponía café oro, pero que al final resultó ser cascarillas de arroz y café.
Así que al revisar las operaciones se encontraron con que en la bodega Amtex, donde se recibieron sacos de empresas relacionadas con Conagra y que supuestamente contenían azúcar, lo que había eran sacos de nylon de 150 libras que contenían cascarillas de café y arroz.
También descubrieron documentos que reflejaban cifras distintas a los ingresos de azúcar reportados a bodega, lo que indicó alteraciones de los funcionarios anteriores.
Algo similar ocurrió con las bodegas “Iván Montenegro” y Servicios Continentales, donde encontraron dentro de las estibas más de 400,000 quintales de cascarilla de arroz en vez de café oro.
Los principales acusados en este caso, los hermanos Centeno, alegaron que ellos fueron estafados por los directivos de Semar, a quienes contraacusaron. El caso estalló y afectó a varios bancos, dos de ellos incluso quebraron: Bancafé e Interbank.
Los juzgados Primero, Segundo y Tercero de Distrito del Crimen de Managua tramitaron juicios contra los hermanos Centeno Roque y directivos de Servicios Marítimos y Navieros (Semar), después que el Banco del Café (Bancafé) se declaró afectado por “otras personas relacionadas con los delitos cometidos”.
SEMAR Y LA BATALLA LEGAL
08-08-2000: La Procuraduría Penal de Managua denuncia a los directivos del Interbank y a los hermanos Centeno Roque por los supuestos delitos de estafa, defraudación y asociación para delinquir.
11-08-2000: Semar denuncia ante el Juzgado Séptimo de Distrito del Crimen de Managua que en sacos de nylon de 150 libras los hermanos Centeno Roque almacenaban cascarilla de café y de arroz en vez de azúcar.
28-08-00: Ante el mismo Juzgado, Semar formaliza acusación contra los hermanos Centeno Roque, y establece que las pérdidas ocasionadas son de 20 millones de dólares.
El 8 de agosto de 2000 los directivos de Agresami y Bencasa, en Matagalpa, propiedad de los Centeno Roque, denunciaron por hurto con abuso de confianza a los directivos de Semar, por la supuesta pérdida de café oro en sus almacenes.
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