Ejecutan proyecto agroforestal en Solentiname
José Luis González CORRESPONSAL/RÍO SAN JUAN economia@laprena.com.ni
Promover la conservación de nuestro ecosistema con el establecimiento de sistemas agroforestales alternativos, la validación de técnicas de cultivos, fertilizaciones orgánicas y controles de plagas en las diferentes fincas localizadas en el monumento nacional, archipiélago de Solentiname, jurisdicción del Municipio de San Carlos, forma parte de un proyecto de fincas modelos que garantizarán un mejor rendimiento de los recursos sin alterar el medio ambiente.
En el período del 2001, en la finca agroecológica, propiedad del Museo Musas, en esta región, se inició con la plantación alterna de árboles de aguacate, balsas, papayas y chagüites, especies de rápido crecimiento y de gran importancia económico-social.
Este mecanismo de producción y reforestación alternativa trae efectos positivos al ecosistema y disminuye drásticamente los costos de producción para el campesinado.
El proyecto agroforestal involucra a los estudiantes de la Facultad de Recursos Naturales (Farena), el Departamento de Protección Agrícola Forestal de la Universidad Nacional Agraria (UNA), y la Asociación de Cooperación en África y América Latina (ACRA).
Donald López Bravo, responsable de la finca agroecológica en Solentiname dijo que esta finca servirá de modelo a los productores de la región, “estamos seguros que el sistema alternativo se ajustará a las condiciones climatológicas de la zona, en donde tradicionalmente la agricultura y la ganadería extensiva representan los únicos rubros de importancia, es por esta razón que en algunas islas existen hectáreas con poca vegetación y totalmente deforestadas”.
Agregó que la plantación de árboles alternados comprende un área de dos y media manzanas de terrenos, se han establecido más de 120 plantas de aguacate, 120 balsas, 70 árboles de papayas e igual número de chagüites, estos experimentan un buen crecimiento, los resultados de producción son notables y dentro de cuatro años tendrán la primera cosecha de aguacate.
“En el archipiélago de Solentiname se efectuó un censo agroforestal en el período del 2001, a 15 productores con plantíos de aguacateras, se estimó una producción anual de un millón 500 mil unidades de aguacates de la variedad de injertos, venic, simón, hule, hols, polo y choquete. Se encuentran establecidas 36.36 hectáreas de árboles de aguacates, de ellas actualmente 30 hectáreas producen normalmente, cada árbol tiene una cosecha de 250 a 300 frutos, el precio promedio de comercialización por unidad oscila entre los 7 y 10 córdobas”, dijo López Bravo.
Añadió que el tres por ciento de la producción de aguacate se exporta hacia Costa Rica, el resto se comercializa en San Carlos, Managua, Masaya, entre otras.
PROBLEMAS
El principal problema en los productores de aguacate recae en la falta de transporte, la variedad de frutos, tamaño, peso y calidad de éstos para nuevos mercados.
López Bravo destacó que en el proceso de floración y fructificación, las plagas y enfermedades afectan la producción, éstas disminuyen la producción de las plantas de un 10 a un 15 por ciento.
ÁREAS DESPROTEGIDAS EN SOLENTINAME
Según Jordi Pascual Salas, director del Museo Musas en Solentiname, la deforestación ocurrida en los años 30 por parte de la compañía de tránsito y en los años 40-50 por productores que implementaron la agricultura y la ganadería extensiva en el archipiélago de Solentiname, han perjudicado drásticamente el ecosistema.
Indicó que existen grandes áreas de bosques destruidos en la isla Macarrón, y la isla la Venada, éstas aún no se han recuperado del estrago ocurrido, y urgen ser reforestadas.
Agregó que en esta región existen establecidas grandes y pequeñas plantaciones de aguacateras, áreas que sufrieron la deforestación. Con el sistema agroforestal implementado en la finca agroecológica pretendemos disminuir la contaminación ambiental y la erosión de los suelos, cambiar la mentalidad en los productores en el uso de químicos nocivos que perjudican la flora y fauna en el archipiélago.
También dijo que en la finca modelo se validarán metodologías para el control de plagas y enfermedades por medio de experimentaciones tradicionales y aplicación de abonos orgánicos.
Cabe mencionar que la mayor parte de la superficie de tierra firme de Solentiname, (4,220 hectáreas), se encuentra ocupada por bosques jóvenes o de regeneración y por tacotales, habiendo tan sólo un bosque maduro en la isla de Macarroncito que se conserva en un 98 por ciento de su vegetación. 
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