Investigan trata de blancas en Guatemala
Carol Munguía/Corresponsal sucesos@laprensa.com.ni
CHINANDEGA.- La Policía Nacional continúa investigando una supuesta red de trata de blancas en Guatemala, donde se esclavizan a jóvenes centroamericanas, entre ellas nicaragüenses, de quienes sus familiares solicitan la búsqueda en territorio nacional y en países vecinos.
Julia Patricia Mendoza Fúnez, de 14 años, desapareció a inicio del año. Testigos y amigos la vieron con un bolso en las inmediaciones de la frontera norte. Su familia la reporta como desaparecida.
Fue con la captura de Giovanni Antonio Galindo, de 25 años, que se confirma que la menor está en Guatemala.
En declaraciones preliminares, Galindo —único detenido por estos casos— confirmó que viajó con tres menores el mismo día que desapareció Julia Patricia. Las tres adolescentes partieron por puntos ciegos y viajaron al “ride” hasta la zona seis de San José de las Rosas, identificada como la “Zona Roja” de la capital guatemalteca.
“No hay trata de blancas porque yo no las he vendido, si las quieren recuperar tendrán que pagar dinero, sostiene en sus declaraciones Galindo, sobre quien pesan las denuncias de los padres de Karla Vanesa Varela Gómez, de 15 años, y Zobeida Gómez, de 16.
El comisionado Erick Brenes Castro, jefe de Investigaciones Criminales de Chinandega, afirmó que hay pistas más seguras para encontrar nicaragüenses víctimas del flagelo de la prostitución infantil, y que países como Estados Unidos, a través de su sede diplomática, han mostrado interés por colaborar en estas investigaciones.
LIMPIEZA ENTRA POR CASA
Este fin de semana se desarrolló un operativo en un negocio donde supuestamente se practica la prostitución en Chinandega.
El bar Conny, cerrado por operación irregular recientemente, podría ser un centro de vicios y corrupción de menores, dijo el militar después del operativo.
Dentro del bar se encontró abundantes sobres de preservativos y papel higiénico —usados y por usarse—, tubos de clotrimazol y tres cuartos construidos al fondo del inmueble para estas actividades ilegales.
Cándida Rosa Noguera tiene un proceso abierto en el juzgado por ejercicio de prostitución y venta de licor no autorizada por las autoridades.
Por su edad y estado de salud no fue detenida, pero está siendo investigada junto a su hija Concepción Pérez, sostiene el militar, quien detalló que en el lugar habían siete cédulas de identificación y abundantes pruebas del negocio, pues hasta libro de control llevaban.
“No he vendido nada, hijo, no tengo más que veinte pesos de una venta de leña”, relataba la anciana. Al ser requerida para que entregara el delantal que portaba se contabilizaron 430 córdobas y veinte dólares, producto del alquiler de los cuartos. Tres féminas se encontraban en el negocio, contratadas para lavar, para cuidar a la anciana y para labores domésticas, pese a que Cándida Noguera repetía que vendía algunas “cositas” para no pedir limosna. 
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