Triniteños celebran a sus patronos
Adolfo Olivas Olivas y Martha Marina González/Corresponsales departamentos@laprensa.com.ni
ESTELI.- Cargando con la cruz de la pobreza y clamando por una vida más hermosa, el fervoroso pueblo de La Trinidad, con toda reverencia asistió este fin de semana a la homilía en la iglesia local, a celebrar sus fiestas patronales en honor a la Virgen de la Candelaria y Jesús de la Caridad.
Los católicos de todos los rincones del Municipio de La Trinidad, a 22 kilómetros de Estelí, asistieron a la liturgia que anualmente la celebran el 2 de febrero, para expiar sus pecados y engrandecer su espiritualidad.
El oficio religioso estuvo marcado por la presentación de niños y niñas en la parroquia, en correspondencia al precepto bíblico: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de ellos es el reino de Dios”. (Marcos 10:14).
La participación en el oficio religioso forma parte de los compromisos cristianos que los católicos adquieren en sus comunidades para fortalecer el espíritu de unidad y hermandad entre los fieles que atiende la parroquia de La Trinidad.
FIESTAS DATAN DESDE 1840
Los triniteños rinden homenaje a la Virgen de Candelaria y a Jesús de la Caridad, cuyas fiestas fueron aprobadas en 1840 por la Diócesis de Nicaragua, según relato del sacerdote Santiago Aguirre, párroco de este municipio.
“De la imagen de la Virgen de Candelaria se tiene poca historia, pero de Jesús de la Caridad se dice que apareció en el hueco de un árbol donde un hombre estaba rajando leña en la comunidad de Guingajapa, en San Nicolás, municipio vecino a La Trinidad”, narró el Padre Aguirre.
El párroco Aguirre predicó que las fiestas patronales significan la conversación en un verdadero cristiano y no la participación en actividades paganas, como el consumo de licor y la instalación de chinamos que atentan contra la religiosidad.
En el proceso de la nueva evangelización los verdaderos cristianos dedican su tiempo a la solemnidad de la iglesia para adquirir otras experiencias, desechando las cantinas, los chinamos y lupanares de perdición, como suele ocurrir en este tipo de festividades.
“Estas fiestas paganas en todos lados están, pero nosotros a través de la nueva evangelización hemos tratado de ir purificando eso, pues los que se van a los chinamos y cantinas, son personas que ni siquiera llegan a misa”, exclamó el sacerdote Aguirre.
El Padre Aguirre consideró que en estas fiestas de La Trinidad hay gente que se va a las cantinas, pero muchos católicos con gran devoción y regocijo en el Señor Jesús, prefieren el aspecto religioso.
“En estas fiestas lo que más abunda son las cantinas y muchos vicios y en ellas asisten gente de mala fe, que les gusta robar, destruir y no contribuyen en nada”, reiteró.
VICIOS DESTRUYEN A LA JUVENTUD
El religioso afirmó que los vicios destruyen a la juventud y a la misma familia, generando más pobreza porque el poco dinero que poseen lo gastan en el aguardiente, dejando hambre en sus hogares.
El sacerdote Santiago Aguirre dio palabras de consuelo a la gente pobre, principalmente a los campesinos, que según él, han resultado severamente golpeados por la sequía y carecen de alimentos.
La parroquia de La Trinidad cuenta con varios equipos de trabajo para la atención de la familia, jóvenes, enfermos y otros sectores que permita la transformación de las personas y de la sociedad.
PEREGRINACION A SANTUARIO
Los católicos de La Trinidad también acuden en peregrinación a un santuario que se encuentra ubicado en la comunidad El Rosario a cinco kilómetros de la ciudad, donde a orillas del río, la imagen de Cristo está en una roca y el agua cae a los pies de Jesús, siendo recogida por los feligreses para calmar su sed.
El próximo 17 de marzo, en el santuario de El Rosario, habrá una peregrinación de católicos de la región que encabezará Monseñor Abelardo Mata Guevara, Obispo de la Diócesis de Estelí para estar a los pies del Señor en ese lugar acogedor.
MAS DE CINCO MIL EVANGELIZADOS
De los 20 mil habitantes del Municipio de La Trinidad, la Iglesia Católica ha evangelizado a 5,700, los que se han comprometido con seguir los pasos de Jesucristo y dar a conocer el mensaje del evangelio. 
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