Fantasma de la separación ronda la Costa Atlántica
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La miseria que padecen los habitantes de Bilwi se manifiesta fundamentalmente entre los ancianos, uno de los sectores más desprotegidos por el Estado nicaragüense. |
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Consuelo Sandoval consuelo.sandoval@laprensa.com.ni
BILWI, RAAN.- Si de algo están claros los costeños es que la relación con el resto de Nicaragua no puede continuar como hasta ahora. Tras 100 años de anexión, los habitantes de esta región sienten que “los españoles” —como llaman a los habitantes del resto del país— únicamente han explotado sus riquezas y los han menospreciado.
Al dar inicio la campaña electoral regional, que culminará el próximo tres de marzo con la elección de los representantes ante los Consejos Regionales, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), reina la indeferencia y la frustración.
Algunos sectores consideran que una reforma a la Ley de Autonomía, o una aprobación, después de 14 años, de la reglamentación del Estatuto de la Ley de Autonomía, son suficientes para establecer una relación beneficiosa de integración real y respeto mutuo entre el Atlántico y el Pacífico de Nicaragua.
Sin embargo, un grupo más radical, encabezado por el Consejo de Ancianos de los Pueblos Indígenas, apuesta a la separación de los territorios indígenas como la solución más viable al constante abandono en que ha permanecido la zona desde que en 1894 se anexó a nuestro país mediante la Convención de la Mosquitia.
En la campaña electoral ninguno de los partidos políticos participantes lleva en sus plataformas una propuesta oficial de separación, sin embargo, eso tiene sin cuidado al Consejo de Ancianos, que asegura representar a todas las naciones indígenas de la región y a las comunidades multiétnicas. Es más, ellos ni apoyan ni se oponen al proceso electoral, pues lo consideran totalmente ajeno.
“La política del Estado (de Nicaragua) por su actuación nos ha estado diciendo a grandes voces: sepárense, sepárense. La Costa Atlántica es el territorio más rico de toda América, pero es el más pobre del mundo, pese a que tiene minas, petróleo, mariscos, madera, bosques, pero es uno de los pueblos más pobres”, insistió Oscar Hogdson Argüello, asesor legal del Consejo de Ancianos.
Más información: Autonomía o separación, el dilema político de la Costa Atlántica 
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