Muere poeta centenario
 | Edmundo Icaza Munguía abandonó este mundo a los 101 años y a la espera de la publicación de su última obra: “Tirándole auroras al mundo” |
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Mercedes Peralta/Corresponsal nacionales@laprensa.com.ni
LEON.- El poeta Edmundo Icaza Munguía, de 101 años de edad, hijo dilecto de León, falleció el domingo en la madrugada, a la espera de encontrar financiamiento para publicar su última obra que concluyó en el 2000, titulada “Tirándole auroras al mundo”.
El poeta Icaza, padre del periodista y poeta Edmundo Icaza Mendoza, mantenía lucidez, capacidad de producir poemas y se mantenía en contacto permanente con el Ser Supremo, a quien daba gracias por el privilegio de escribir aún en cama.
Se durmió en el sueño de la muerte días antes de cumplirse un aniversario más de la partida del Poeta Universal Rubén Darío, a quien Icaza cuando apenas era un niño, tuvo oportunidad de conocer. Cuando evocaba a Darío, recordaba el homenaje póstumo que se le brindó en la universidad, al que asistió movido por la personalidad del gran poeta.
En ocasión de celebrarse la jornada dariana, los miembros del Movimiento Cultural Popular “Sutiaba en la Cultura”, hace unos días rindieron homenaje al poeta Icaza, quien en vida produjo siete libros con sus poemas.
La Alcaldía Municipal tiene preparado para la mañana de hoy un homenaje póstumo, ya que don Edmundo Icaza fue declarado por esa municipalidad “Hijo Dilecto de León”, en el año 1981. Después serán sus funerales en el cementerio de Guadalupe de esta ciudad.
SOÑABA CON SU “OBRA CUMBRE”
La capacidad productiva literaria del poeta Edmundo Icaza era admirable. A los cien años de vida, a pesar de lo delicado de su salud, se dedicó a escribir 35 poemas que se encuentran compilados en “Tirándole auroras al mundo”, su “obra cumbre” como él la había calificado.
“Es una esencia de mi vida poética, le puse todo mi amor, mi corazón y mi espíritu”, expresó el poeta, cuando sus amigos poetas y familiares le celebraron sus cien años de vida.
Su incapacidad económica le impidió publicar la obra, que soñaba ver. El año pasado el Concejo de León en sesión pública aprobó su publicación, pero aún no lo ha cumplido, a pesar que es una herencia para el pueblo.
“Oh León, cómo te quiero” exclamaba constantemente y con profundo sentimiento, que lo inspiró a escribir uno de sus últimos poemas que así tituló.
AMIGO DE DARÍO, PALLAIS...
Don “Mundito” como algunos le llamaban cariñosamente, conoció a Darío a quien visitaba en casa de Fidelina de Castro, en el barrio El Calvario, según recordaba. Fue amigo del Padre Pallais, Agenor y Lino Argüello, Salomón de la Selva, Alfonso Cortés y Antenor Sandino, entre otros.
En el último período de su vida, cuando sus amigos poetas llegaban a visitarlo, evocaba a algunos de “los grandes” y las tertulias que en aquellos años realizaban en las casas solariegas.
A partir de ayer, don Edmundo Icaza Munguía forma parte de esa pléyade de poetas que serán recordados y sus poemas leídos o recitados en las verdaderas tertulias, que fueron orgullo de los leoneses.
ESCRIBIO HASTA EL ULTIMO MOMENTO
La producción literaria de Edmundo Icaza Munguía inició cuando era un adolescente y estudiaba en el Instituto Nacional de Occidente.
Fue miembro de la Academia “Alba de Oro”, en 1920.
Sus poemas trascendieron las fronteras nacionales, cuando el poeta Alí Vanegas promovió en Colombia el primer libro de Icaza titulado “Montañas de Trino”, publicado en 1952.
“Perlas y Diamantes”, “Nicaragua en Primavera”, “Las últimas llamas de un sol”, “Nueva Revolución de Canto y Bellezas de Alturas Líricas”, son las obras que ubican a Icaza Munguía como uno de los grandes poetas leoneses del siglo pasado.
De la Alcaldía de León depende que “Tirándole auroras al mundo”, la última obra del poeta Icaza llegue a manos de los nicaragüenses y forme parte del patrimonio cultural de León, a quien tanto amó. 
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