El pitcheo en su máxima expresión
30 no hitter desde 1980
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 | Aunque los no hitters no son un boleto a la grandeza, a Sandino lo trajo de regreso a la cima |
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Asdrudes Flores tiene un perfecto y un nohitter en su brillante y extensa carrera en el béisbol nacional. |
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Edgard Tijerino M. edgard.tijerino@laprensa.com.ni
Las luces del herido Coloso de Concreto construido hace 53 años, se habían apagado ya la noche del martes 19 de enero, pero quedaba el resplandor de Diego Sandino.
Un instante antes, el derecho que fue ganador de la Triple Corona en el 2000, y que ahora lanza para los Indios del Bóer, casi se queda sin aliento, mientras su corazón, impulsado por la angustia, estaba tratando de salir por su garganta.
Y todo por culpa de ese roletazo que conectó Noel Rojas, incómodo entre short y tercera, que se levantó zigzagueante como una burla del destino... Pero Sandy Moreno le llegó, ahogó la pelota, consiguió difícilmente la posición y el ángulo para tirar, y apuntó hacia Nemesio Porras... Se quedó cortó Sandy con su disparo mientras Rojas zumbaba en busca del cojín de primera, pero Nemesio con esa maestría y seguridad que lo caracterizan, atrapó el rebote.
¿Out o safe?.. Cualquier fallo parecía bueno, y el árbitro Bendaña, sensato, prudente, manejando la trascendencia del momento y colocando sobre el tapete el instinto de conservación, gritó ¡out!, y se concretó la proeza, un NO HITTER.
Desde 6 de febrero de 1996, cuando Daniel Miranda atornilló al Carazo en juego recortado a cinco entradas, no se veía un trabajo de esos, ni con el regreso del bate de madera.
UN DRAMA ELEGANTE
Antes de Sandino, se tejieron desde Roberto López el 7 de junio de 1980, otros 29 no hitters de diferente longitud por la bendita, o maldita, regla de nocaut.
Todo NO HITTER equivale a un elegante drama... El secreto del éxito está en superar la presión, en reducirlo todo a la máxima concentración y efectividad desde la colina, atravesando el impredecible duelo entre pitcher y bateador.
El pitcher no está solo y siempre necesita de grandes jugadas defensivas, como la realizada por Juan Oviedo sobre ese toque de Rojas en el tercer inning. Nunca Don Larsen hubiera estado perfecto contra los Dodgers sin las jugadas de Andy Carey y Mickey Mantle.
El corazón del juego, el pivote del cual dependen las otras acciones, es la confrontación clásica entre pitcher y bateador. En síntesis, el duelo más inteligente de los deportes. Nadie sabe lo qué va a pasar una vez que la bola sale de la mano del pitcher... La lucha sicológica en cada disparo, provoca un incomparable suspenso... Durante 97 pitcheadas Don Larsen estuvo en constante peligro.
¿SE ACUERDAN DE ROBERTO LóPEZ?
El 7 de junio de 1980, el derecho de los “Tiburones” Roberto López, abrió el expediente de los NO HITTERS en la etapa beisbolera post-revolución, estrangulando al León. Anteriormente, y vale la pena señalarlo, Críspulo Miranda había forjado uno, pero como ocurrió en la fase previa, la de calentamiento, cuando aún no llegaba la compactación de equipos, no fue apuntado.
López cedió cuatro bases y golpeó a uno mientras superaba dos errores de su cuadro para dibujar el doble cero en el Estadio “Roque Zavala” de Granada... El marcador fue de tres carreras por 0 y el pitcher derrotado cubriendo toda la ruta por los Leones, fue Andrés Torres. En su faena López poncho a 6 en las 9 entradas.
A Leonel Flores de los Leones, le decían “La Chispa”... Era un pitcher de localización, y la tarde del 6 de septiembre de 1980 estuvo tan chispeante en la colina del parque felino, que logró ajustar cuentas con los “Tiburones” edificando un NO HITTER de 8 por 0 en 9 episodios.
El 29 de mayo de 1981, el turno fue para Durley Downs... Con más de seis pies de estructura, brazos largos como remos, buena velocidad y excelente control, el derecho costeño amordazó con relativa comodidad a los bateadores de los Ganaderos de Boaco en el Estadio “Jerónimo Robles” para liquidarlos por la vía de la demolición 18-0, sin permitirles hits a lo largo de 7 entradas.
PRIMER PERFECTO
Nadie en las bases... nadie fallando a la defensiva... nadie acertando un batazo a terreno cubierto... Eso es lo más difícil del béisbol, el JUEGO PERFECTO, y el zurdo Emir Darce, quien seguramente nunca estará entre los grandes, lo logró frente a los sufridos Ganaderos de Boaco en 8 entradas por margen de 10-0. Fue el 14 de junio de 1981 en Chinandega.
Un NO HITTER en cinco entradas, no parece tener seriedad porque 15 outs los saca cualquiera al decir de los exigentes... Pero en Grandes Ligas, David Palmer tiene un perfecto en cinco entradas, debidamente registrado en los records contra los Cardenales de San Luis... y en la temporada de 1988, el dominicano Pascual Pérez registró un no hitter similar. Vale pues el trabajo del derecho costeño Joe Pee Pablo al dominar sin contratiempos a los Ganaderos de Boaco la tarde del 8 de julio de 1981 en el Estadio de la UCA.
Warren Spanh es de los pocos pitcheres en las Mayores que ha logrado bordar un no hitter con 40 años encima... Julio Juárez no tenía 40 años, el 12 de febrero de 1982, pero su desgaste era evidente, y además, había regresado después de largo rato de no ver acción en nuestro béisbol por una serie de problemas... En el “Héroes y Mártires” de León, el legendario pitcher que blanqueó a Cuba en 1972, ofreció destellos de su grandeza mostrando una habilidad admirable para “torear” a los Dantos y liquidarlos 11-0 en 8 entradas.
El cuarto “Pomares” estaba por expirar y ningún pitcher había podido lograr un NO HITTER.Chico Cruz, del Bóer, era la última esperanza en el último momento. Y el curvista derecho atornilló a la Costa con pitcheo de nueve ponches en 7 entradas la tarde del 11 de mayo de 1983 para vencer por 2-0 sin permitir hit.
DE PRONTO, UN ALUD
Durante el quinto Torneo, ocurrió algo raro. En un trayecto de 8 días, se bordaron tres juegos sin hit ni carreras dos de ellos firmados por pitcheres que pocos recuerdan. El 15 de noviembre de 1983, el derecho del Rivas, Germán Pérez, no tan fácil de grabar en el disco duro de la memoria, superó en duelo de nueve entradas por 2-0 a Denis Duarte del Granada en el “Roque Zavala”, para bordar el octavo NO HITTER. Al día siguiente Juan Arauz del León, estuvo hermético por siete entradas frente al UNAG, para imponerse por nocauts 11-0. Su pitcheo fue de 10 ponches y apenas una base, le garantizó el ingreso a la lista. El 23 de noviembre en Masaya, Mario Pérez —¿lo recuerdan?— doblegó 5-0 al UNAG en nueve episodios. Pérez, que poncho a 6, cedió dos veces, caminó cinco entradas sin hit contra el Corinto en su siguiente salida.
El siguiente fue el zurdo Róger López, tirando desde el montículo de los Dantos contra el UNAG en León. En siete entradas logró el sin hit ni carrera número 11 de la nueva etapa, el día 17 de enero de 1984.
El zurdito de la Costa, Rodolfo Tylor, tiene en su expediente cinco juegos de un hit, dos de ellos quebrados en el último inning con dos outs. Por fin, el 17 de febrero de 1985, frente al UNAG logró el complicado objetivo con su victoria de 10 por 0 en siete entradas.
El numero 13 le correspondió al derecho del Frente Sur, Claudio Ulloa, quien el 6 de abril de 1986, necesitó solamente un ponche y obvió una base, para sepultar por 10-0 a la Costa en el “Yamil Ríos”.
¿QUÉ LES PARECE?
El 9 de noviembre de 1986 ocurrió algo raro: Félix Moya llegó a Granada con todos los bombillos encendidos y la suficiente dosis de adrenalina para lanzar contra el UNAG. Ponchando a 5, Moyita ignoró dos bases y se encaminó a una victoria de 3-0 sobre el pobre UNAG, y sorpresivamente, casi a la misma hora, el silencioso tirador derecho del San Fernando, Santos Reyes Guerrero dejaba sin hit ni carrera en 9 episodios al Granada. A escasos 14 kilómetros del montículo utilizado por Moyita, los “Tiburones” entregaban mansamente el botín al crecido Reyes Guerrero, quien cerró con cuatro outs. Dominó a Sebastián Jiménez, ponchó a José del Carmen Barberena y ponchó a Ernesto López, pero se le fue la bola al catcher Rafael Méndez. Finalmente obligó a Luis Fierro a conectar un elevado a la derecha para el 8-0.
Siempre se dijo que Eloy Morales tenía control, conocía a los bateadores y sabía sacarlos de paso. Esas virtudes las colocó sobre el tapete del Estadio de Granada el 1 de febrero de 1987 para dejar sin hit ni carrera a los “Tiburones” en victorias de 1-0 sobre Javier Vado. Ernesto y Barberena, siempre amenazantes, no pudieron arruinar el trabajo de Eloy a lo largo de siete entradas ponchando a 6 otorgando tres bases.
SORPRENDE MATHEWS
El 10 de febrero de 1988, Mudel Mathews, un poco probable forjador de un juego sin hit ni carrera, logró uno. El ponchó a tres y sólo cedió una base en 9 entradas, para imponerse 5-0 al San Fernando, superando a Henry Silva. Retiró en orden a los últimos 16 hombres en un alarde de eficacia.
Roberto Reyes, un pitcher de bolas de rompimiento, con problemas en el ajuste de sus disparos llegó el 5 de marzo de ese 1988, con la adecuada cuota de inspiración para salir del hoyo en conteos difíciles y pese a 6 bases por bolas, logró diseñar el doble cero frente al poderoso Chinandega.
En 1989, se dibujaron tres NO HITTERS, y el primero lo trabajó con precisión de relojero suizo, Leonel Rojas de los Dantos, sumergiendo a los Cachorros en la inutilidad para vencerlos 6-0 en el Estadio Nacional el 4 de enero. Fue un sin hit ni carrera de verdad porque Rojas recorrió los 9 innings.
DOS DE EPIFANIO
Barney Baltodano del Bóer, el pitcher de control que se especializó en torear con sencillez las dificultades, consiguió un NO HITTER recortado a cinco entradas a costa de Tiburones por 12-0 el 5 de marzo de ese 1989, y el derecho de los rugidores, Epifanio Pérez, el 28 de octubre, amordazó a los Indios por 7-0 en León. Fue la primera vez que el bateo del Bóer era reducido a polvo de ladrillo.
En otra gran proyección hacia la excelencia, Epifanio les repitió la dosis a los Indios el 10 de noviembre de 1990, liquidándolos 3-0 en León. Se convirtió en el primer pitcher con dos NO HITTERS. Que grande vimos al derecho Antonio Chévez, que fue capaz de tres sin hit ni carrera en 1973 desde la colina de los leones.
ASDRUDES, PERFECTO.
El segundo NO HITTER de los años 90 fue consecuencia de un trabajo combinado de Donald Calderón y Francisco Pineda, cuando León derrotó 7-0 al San Fernando en Masaya el 6 de enero de 1991. Ese mismo día, Asdrudes Flores, un zurdo de pitcheo desequilibrador, absoluta frialdad y gran control, trabajó el segundo JUEGO PERFECTO contra el Estelí. Ponchando a 10 a lo largo de 8 entradas, Flores no permitió gente en las bases. Ese fue el mismo recorrido del zurdo Darce 10 años antes, en 1981... El 24 de noviembre del 1991, Donald Calderón, lanzando para León, dobló los bates del Rivas en ruta hacia un NO HITTER de 7 entradas por 6-0 en el Estadio de Rivas.
El único NO HITTER de 1992 se lo apuntó el veloz pero propenso al descontrol pitcher derecho del Chinandega, Marvin Zelaya. En 9 entradas, el 8 de abril, anuló a la Costa por 2-0 en el parque de Chinandega... En 1993, Reynaldo Centeno del Rivas, fue el único con su faena de 8 ponches en 7 episodios contra el Granada. Fue en el Estadio de Rivas y marcador 10 por 0.
El 15 de enero de 1995, Asdrudes Flores, más viejo y más sabio, lanzando para el Chinandega, supo torear al Carazo a lo largo de 7 entradas en duelo con Jorge Tapia, venciendo 1 por 0... Asdrúdes abrió el juego cediendo bases por bolas consecutivas a dos hombres, antes de un batazo para triple-play de Reynaldo Delgado. Ponchando a 14 en los próximos 6 innings, no permitió a otro en las bases.
MIRANDA HACE RATO
Y antes de Diego Sandino, tenemos que retroceder hasta el 6 de febrero de 1996, cuando Daniel Miranda, consiguió un NO HITTER de sólo 5 entradas desde la colina del León, dominando a los bateadores del Carazo. El marcador fue de 12 por 0 y Miranda, cedió dos pasaportes.
En total, con el de Sandino, 30 NO HITTERS.
¿Quién será el próximo? Un NO HITTERS, parte de la grandeza del béisbol. Como en todos los casos, el final es tenso y dramático. El teatro, la incertidumbre, la ausencia de un reloj, la zona de strike que se achica, los 60 pies que se alargan, el bateador que parece cubrirlo todo, los fildeadores con los músculos crispados y el pitcher solitario, allí en el centro de la colina, tratando de no equivocarse... Una emoción indescriptible, sin duda.
LA RAREZAS
-En 1981 César Monge trabajó 10 innings sin hit ni carrera contra el Boaco... El juego terminó 2 por 1 en 12 innings y Monge del Chinandega, ponchó a 12.
-El mismo Monge tiene en 1983, el unico NO HITTER nica en Series Mundiales dominando a la débil Selección de Bélgica... Antes, Denis Martínez en 1972, se acercó a la proeza limitando a un hit al equipo de Costa Rica.
-En 1971, Sergio Lacayo lanzó sin hit ni carreras contra las poderosa batería de Colombia en el marco del Torneo de la Amistad.
-Y lo máximo, el Juego Perfecto de Denis Martínez en 1991 contra los Dodgers lanzando para los Expos de Montreal. 
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