Ozzie Smith en persona
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 | El Nuevo Salón de la Fama no se acordaba mucho de Nicaragua |
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Ozzie Smith. |
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Tito Rondón tito.rondon@laprensa.com.ni
Ozzie Smith, para muchos el mejor shortstop defensivo en la historia del béisbol, guarda en su memoria su viaje a Taiwan en 1976 con la selección amateur de Estados Unidos, pero no recuerda mucho de su enfrentamiento con Nicaragua.
Nos encontramos con Ozzie en la Gala de Dennis Martínez, que culminaba una serie de festejos e invitaciones para el recién ascendido al Salón de la Fama del béisbol, en Cooperstown, estado de Nueva York.
“Me alegro que de aquí voy a casa”, declaró Smith, “pues estoy un poco fatigado por tanta emoción y tanta celebración”.
Sin embargo, platicó con mucha animación con otros peloteros y aficionados que lo rodeaban en el rato previo a la cena.
Un reportero le contó que había narrado en Los Angeles en 1990, y que para esa época todavía muchos empleados de los Dodgers refunfuñaban recordando su cuadrangular en 1985, que ayudó a llevar a los Cardenales de San Luis a la Serie Mundial, que perdieron ante los Royals de Kansas City.
“Ozzie Smith nunca pega jonrón”, decían con mal humor. “Nunca jonronea a la zurda, y jamás ha conectado cuadrangular en la postemporada. Sólo contra nosotros”.
Cuando escuchó eso Ozzie sonrió. “Recuerdo ese juego muy bien”, dijo, mirando a Rey Ordóñez, quien obviamente no había escuchado antes el cuento. “Estaba la primera base desocupada y no quisieron darme la base intencional. Y me seguía solamente Andy Van Slyke... qué equivocación la de Tommy Lasorda, hacer que me lanzara Tom Niedenfuer (el cerrador de los Dodgers)”, recordó riendo.
En este momento Ozzie puso cara de malicia. “El recuerdo que me queda en la mente del final de ese juego es el jardinero derecho, que se detiene cuando ve que la pelota va sobre la barda. Entonces se quita el guante, lo estrella contra la grama, y se ve que está diciendo unas palabrotas...”.
Se voltea hacia el reportero y pregunta: “¿Te acordás quién era ese right fielder?”
La mirada lo decía todo. Teníamos al lado a Pedro Guerrero. Lo señalamos con unas palmaditas en el hombro, y Ozzie estalló en carcajadas al ver la cara de Guerrero, quien fingió estar todavía enojado.
Más tarde, cuando Dennis Martínez le entregó un trofeo de agradecimiento por contribuir a su fundación, que trabaja para socorrer a gente necesitada principalmente de Nicaragua, Smith declaró que no deseaba reconocimiento alguno, solamente la oportunidad de ayudar.
Al final de la velada insistió en abrirle la puerta a un veterano reportero nicaragüense. Quizás Ozzie no recuerde a Nicaragua en Taiwan en 1976, pero ahora sí la tiene presente. 
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