La cultura del más o menos
Juan R. Castillo Barreto jcastillo@uam.edu.ni
La respuesta más usada por el nicaragüense en general es “más o menos” la cual puede tener el significado que cada quien le quiera dar, es decir, no tiene ningún tipo de patrón para medir sus consecuencias. Lo anterior es una costumbre que forma parte de nuestra cultura, es decir, la cultura del más o menos. También es usado el más o menos en otros países pero con un significado más preciso, de que se ha hecho o logrado sólo la mitad de lo deseado u ofrecido o para salir del paso con una respuesta sin importancia en sus resultados. A simple vista no tiene ninguna consecuencia pues es una mera respuesta que indica que estás más o menos de acuerdo o en desacuerdo.
Si analizamos la cultura del más o menos encontramos que si tiene consecuencias negativas, tanto para la vida del ciudadano en particular como para el país en general. Si preguntamos a un supervisor sobre la calidad del subalterno la respuesta inmediata es “más o menos”, lo cual significa que no es más como para ascenderlo, ni menos como para correrlo. En otras palabras es un trabajador término medio o claramente es un mediocre. Lo anterior se puede superar con una evaluación a su desempeño de manera periódica y un plan de mejora para sus debilidades.
La cultura del más o menos va más allá, pues se traslada a la cultura de las medias verdades. Si preguntamos a una persona si terminó el trabajo encargado, responderá con seguridad, más o menos, lo cual significa que puede haberlo terminado o no, también puede interpretarse que va por la mitad del mismo. El papá le responde el niño más o menos cuando éste le pregunta si le gusta un programa determinado de televisión. Igualmente contesta el niño que se inicia en la cultura del más o menos, cuando le preguntan si ya terminó la tarea del colegio. Las medias verdades son un peligro para tener confianza en una persona o en una empresa que indica que entregará un pedido y le da lo mismo cumplir o no cumplir o simplemente lo mandan incompleto, afectando al que tiene que recibir dicho pedido.
Se incluye también en la cultura del más o menos, “la hora nica”, la cual significa que la persona llegará más o menos a la hora convenida, lo que molesta a los inversionistas extranjeros y da una mala imagen del país. También “media vara no es desplome”, lo cual significa que debemos aceptar cualquier producto o servicio aunque el mismo no tenga la calidad indicada. Con esta cultura nunca podremos superarnos para competir en una globalización cada vez más difícil, donde la calidad total es una exigencia, donde el ISO-9000 (normas de calidad), cada día nos será exigido en sus diferentes versiones en todas las industrias y empresas de servicios, lo cual no veo cómo lograrlo con la cultura del más o menos.
Exijamos respuestas concretas, no medias respuestas, abandonemos de una vez por todo la cultura de la mediocridad del más o menos, cambiándola por la cultura del más, del mejor en cualquier cosa que hagamos, especialmente en la calidad de nuestros productos y en el servicio al cliente. Sigamos el ejemplo de las empresas que lo han venido logrando, como el Grupo Pellas. Desterremos para siempre la “Hora Nica”, el mal uso del tiempo que sumado ocasiona grandes pérdidas al país. De esta manera pasaremos de la mediocridad a ser los mejores en todo. Sumemos y no restemos en nuestro avance. Tenemos la inteligencia y capacidad para hacerlo, sólo falta la voluntad y decisión para cambiar. Hagámoslo una realidad. De cada uno de nosotros depende lograrlo ahora mismo.
El autor es Director J. R. Castillo & Asociados. 
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