Sandy llegó a 400 robos en su carrera
Electrizante
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Sandy Moreno aterriza en segunda base para llegar a 400 robos en su carrera, mientras se jugaba el octavo inning. Leonel Guadamuz, es el camarero sultaneco. |
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Edgard Rodríguez C. edgard.rodriguez@laprensa.com.ni
El más electrizante corredor de los últimos tiempos, Sandy Moreno, saltó al futuro una vez más, al robarse la base número 400 de su carrera, lo que no sólo constituye un registro para el béisbol pinolero, sino un legítimo reconocimiento para un jugador que ha hecho de las estafas un arte.
Moreno, quien de acuerdo con las cifras es el más exitoso robador nica de todos los tiempos, llegó a 399 estafas en el tercer episodio ante los Tiburones y su catcher Carlos Avilés. Luego aterrizó en 400 a la altura del octavo inning, cuando Rommel Marenco llevaba los arreos por Granada.
Para este veloz corredor, que también ostenta el récord de más estafas para una campaña con 59 en 1990, su hazaña de ayer tarde en el estadio de la Gran Sultana, significa uno de los logros que más le han satisfecho durante su carrera, que pese al paso del tiempo, no merma en fogosidad.
“Estoy muy alegre. Es un éxito personal muy valioso. Si te fijaste pasó inadvertido, pero para mí es un hecho muy importante. Interiormente siento una gran satisfacción”, dijo el corredor de los Indios, quien se inició con los Dantos en 1988, cuando incluso saltó a la selección nacional.
Sandy disparó hit al izquierdo en el tercero ante Freddy Ramírez y luego se fue al asalto de la intermedia, lo que consiguió con éxito, pese al buen tiro de Avilés. El camarero perdió la bola y Moreno se proyectó hacia la tercera, desde donde anotó luego por un tubey de Nemesio Porras.
En el octavo, metió cañonazo al centro ante Juan José Espinoza Jr. y aterrizó en 400 estafas pese al esfuerzo de Marenco. La hazaña pasó inadvertida, pero sus compañeros le saludaron al final y su satisfacción era visible una vez concluido el partido. Ahora piensa en las 500 bases robadas.
“Sé que no es fácil, pero ese es mi nuevo reto. Yo doy gracia a Dios de que he tenido una carrera saludable, que he sido un buen bateador y que mi motivación está al máximo”, sostiene Sandy, quien coleccionó una hilera de diez temporadas en línea como líder en almohadillas hurtadas.
¿QUE DICE SANDY?
Su récord de 59 robos lo estableció en 1990. Dejó atrás la marca anterior de 53 de Gregory Walters de la Costa en 1983. Éste, a su vez, había superado a Jimmy Bolaños y sus 51 en 1977.
Sandy asegura que “Salvador Vanegas era el catcher más difícil de robarle. Luego ha sido Julio Vallejos, pero a estas alturas, me atrevo a robar ante todos los receptores del país”.
“El pitcher que mejor cuida corredores ha sido Chico Centeno. Sólo una vez robé mientras él lanzaba, y eso que se cayó la pelota al catcher. Era tremendo con sus virajes”.
“Los 400 robos se los dedico a mi esposa y toda mi familia, pero en especial a Carlos Tapia, un hermano que no conocía, pero que he descubierto, es un gran admirador mío”. 
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