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Mosaico - Crónicas Viajeras
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Ciudad Darío
Gloria y encantos de la cuna del poeta

Orlando Valenzuela
orlando.valenzuela@laprensa.com.ni

Textos y fotos

* Ningún español pudo imaginarse en tiempos de la Colonia que la reducción de indígenas caribes sacados de las montañas serviría de cuna para el ciudadano más ilustre de la historia de Nicaragua y a la vez el poeta más grande del habla hispana, cuyo apellido ahora lleva la ciudad: Rubén Darío.

ELa historia de Ciudad Darío se remonta al año de 1627, cuando algunos frailes mercedarios fundaron en el antiguo Valle de Metlapán o Metapán una avanzada de la conquista española hacia la profundidad del territorio de Nicaragua, dominado por tribus hostiles a los españoles, como los sumos, mískitos o mosquitos y zambos.

Como los españoles a todo lugar le ponían nombre de algún santo, a esta población la nombraron San Pedro de Metapa, nombre que mantuvo por varios siglos, hasta que en 1920 le fue cambiado por el de Ciudad Darío, en homenaje al poeta nacido en una humilde casa del poblado.

La importancia de este poblado fue tal en la Colonia, que el gran obispo de Nicaragua, Fray Agustín Morel de Santa Cruz, escribió en 1751: “El pueblo de Metapa tenía 120 casas y la jurisdicción de 340 familias y 2,259 individuos de confesión y comunión en el año 1751”. Además, “hay 59 haciendas de ganado mayor, 66 trapiches de laborar azúcar y gran número de chacras”. Por su estratégica posición, el religioso menciona que “hay en Metapa dos compañías con sus capitanes respectivos, oficiales y cuatrocientos quince hombres”. Todo un ejército.

Un hecho interesante es que el actual trazado urbano de Ciudad Darío fue hecho personalmente por el obispo Morel de Santa Cruz en el mes de abril de 1751, marcándole la plaza y las cuatro calles principales.

Pero eso fue hace 250 años, y hoy Ciudad Darío es una pequeña pero pintoresca ciudad que se presenta al mundo no sólo como la cuna del poeta universal, sino como un sitio de importancia para el turismo nacional e internacional, donde el visitante puede entrar en contacto con un pueblo generoso y hospitalario que cuenta con una rica historia.

Fue hasta después de muerto el poeta, y a solicitud de la municipalidad, que por ley del Congreso Nacional de la República, dictada el 25 de febrero de 1920, se le concedió al antiguo pueblo de “Chocoyos” o “Metapa” el título de “Ciudad Darío”, por haber sido la cuna del bardo nicaragüense.

Durante muchas décadas, Ciudad Darío fue un pujante poblado a mitad del camino hacia los departamentos del norte de Nicaragua, pues la Carretera Panamericana cruzaba de norte a sur toda la ciudad. La actividad económica era muy agitada, ya que muchos artesanos ofrecían a los viajeros todo tipo de artículos para llevar, desde ollas de barro, frutas, verduras frescas, rosquillas, miel de abejas, comida, refrescos, y hasta los famosos “chocoyos” y loras para mascotas.

Sin embargo, desde que construyeron la nueva carretera que pasa por las afueras de la ciudad, los transportistas ya no entran a Darío, y con ello la actividad comercial cayó de manera trágica para toda la población.

Para superar este inconveniente, Ciudad Darío cuenta ahora con un moderno bulevar que comunica directamente con el centro del casco urbano, donde además de la casa cuna del poeta, se puede visitar el templo parroquial donde existen muchas reliquias históricas. También hay en el municipio muchas bellezas naturales, como el complejo de lagunas de Moyúa, Tecomapa y Las Playitas, donde el turista puede disfrutar de un buen pescado frito o una buena ensalada de frutas frescas. Darío está a sólo 90 kilómetros de Managua, sobre la Carretera Panamericana.



 


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