Rifan cayo nica
 |
|
 | Una radio holandesa sorteó entre sus oyentes un islote del Atlántico nicaragüense |
|
Una estudiante holandesa se ganó un cayo como éste, de los que Peter Tsokos vende en nuestra costa atlántica. |
| |
Liesbeth Kieboom Especial para LA PRENSA nacionales@laprensa.com.ni
Una joven holandesa de 25 años, obtuvo el sueño que muchos desean. Una isla en el Caribe nicaragüense. La ganó de la forma más fácil: un concurso de llamadas telefónicas a una radio de ese país. Así que por unos meses fue dueña de la isla Frenchman Cay (Cayo del Francés), ubicada a solamente cinco kilómetros de distancia de Bluefields, pero el tres de enero pasado, la devolvió porque no podía costear el viaje a “su propiedad”.
La muchacha llamada Monique de Koning, exclamó “¡Excelente, vámonos!”, cuando escuchó a través de la radio Yorin que transmite a nivel nacional, que había ganado el primer premio del concurso en el que fue finalista junto a otras 24 personas, quienes además obtuvieron viajes al extranjero.
El concurso fue celebrado a fines de octubre del año pasado en el que se ofrecía por participar, el derecho de propiedad por un año de la isla nicaragüense llamada Frenchman Cay.
El periódico NRC Handelsblad de Rotterdam, estimó que si la mujer deseaba construir una casita de madera en la isla “desierta”, le costaría unos 11.000 dólares como mínimo y el viaje desde su ciudad Waddinxveen en el interior de Holanda hasta Frenchman Cay vale unos flagrantes 2.500 dólares cada vez que vaya, mientras que los impuestos de propiedad ascienden a los 500 dólares anuales.
El programa Yorin FM había comprado el derecho de propiedad de la isla del norteamericano Peter Tsokos, dueño de Island Real Estate (Compañía de Bienes Raíces de Islas) en Miami, Florida (EE.UU.).
El inversionista vende sus islas por todo el mundo, por precios que oscilan entre los 100.000 y 520.000 dólares. Sin embargo, luego de obtener el premio, el presentador del programa, no sabía decir a la joven concursante dónde estaba exactamente la isla. En el mapa no aparecía y ¿cómo hallarla “cerca” de la extensa Costa Atlántica?
Frenchman Cay podría haber sido real para Monique, pero al final cambió de idea porque no tenía el dinero suficiente para viajar hasta Nicaragua y tampoco para construir un paradisíaco castillo en el Atlántico nicaragüense.
La estudiante de Banca y Finanzas devolvió el premio —la isla nicaragüense— a Yorin FM y obtuvo a cambio un boleto para viajar a República Dominicana y el resto se lo devolvieron en efectivo. 
|