Sansa planta a sus pasajeros
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 | Algunos usuarios aseguran que están en riesgo sus puestos de trabajo, por no llegar a tiempo |
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Pasajeros del vuelo 728 de Sansa con destino a Miami mientras esperaban respuesta de la línea aérea en el aeropuerto. |
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Gerardo Bravo gerardo.bravo@laprensa.com.ni
“Tengo a mi hijo aquí en el aeropuerto y es asmático, por eso tengo que darle a las seis de la tarde medicamento, pero si le pasa algo yo hago responsable a Sansa”, expresó molesto Arístides Borrell, uno de los tantos usuarios que quedaron varados en el aeropuerto por los atrasos en sus vuelos con rumbo a los Estados Unidos.
El vuelo 728, previsto a partir ayer, al final del día no salió aumentando la angustia de los usuarios, muchos de los cuales regresaban a Norteamérica a sus trabajos.
Borrell perdió 10 días de sus vacaciones en el país, porque Sansa les atrasó la llegada de sus maletas desde Miami. Ahora está desesperado al no poder viajar y teme que ese retraso le cueste su trabajo.
Una de las cosas que más le molesta es que él llamó a Sansa para confirmar la salida de su vuelo y funcionarios de la aerolínea le dijeron que no había ningún problema, y ahora se encuentra que no puede viajar y más aún que nadie le da una respuesta razonable sobre el asunto.
“NADIE DA LA CARA”
Otros de los perjudicados es Julio Montalván, quien salió con su familia en horas de la madrugada desde Chichigalpa para estar a tiempo en el Aeropuerto Internacional de Managua y abordar el avión con destino a Miami.
“Una de las cosas que me molesta es que nadie de Sansa da la cara para decirnos qué está pasando o si nos vamos a poder ir hoy”, señalo Montalván.
Por su parte a Mercedes Palacio, originaria de Nagarote, dijo que los funcionarios que laboran en la línea aérea Sansa la han hecho llegar varias veces desde el miércoles y hasta la fecha no ha podido viajar con rumbo a los Estados Unidos.
LÍNEA AÉREA NO ASUME ALOJAMIENTO
“Es penoso por lo que estamos pasando, he tenido que pedir posada a una amiga para mientras nos vamos de Nicaragua, ya que Sansa no nos da alojamiento, mucho menos para que nos alimentemos, como hacen otras líneas aéreas”, expresó Palacios.
Los usuarios de Sansa al no encontrar alguna persona en el mostrador de esa línea aérea que le diera respuesta a los atrasos de los vuelos, decidieron llamar a las oficinas de Sansa, pero no obtuvieron respuesta alguna.
Después de tanta espera, decidieron visitar las oficinas de la aerolínea en Plaza España, donde algunas funcionarios atendían en pequeños grupos a los viajeros.
“Lo que están haciendo es cambiar el itinerario de las personas, por ejemplo, yo salía el 5 de enero de este año y me lo reprogramaron para el día 6, eso lo logré porque he venido seguido todos estos días a las oficinas, pero a otras personas les están reprogramando sus vuelos hasta con una diferencia de 15 días de lo que estaba establecido”, aseguró Róger Ramos.
Uno que se considera con suerte es José Eloy Sánchez, quien tenía que viajar el día lunes a Miami y transbordar para Nueva York, pero al cambiarle la hora del vuelo, mejor decidió que le cambiaran su vuelo para el próximo domingo cosa que consiguió.
LARGA ESPERA EN MIAMI
Los usuarios de Sansa no sólo han enfrentado problemas con los retrasos de los vuelos Miami-Managua y viceversa, sino que en la terminal de los Estados Unidos han pasado por una serie de problemas.
Por ejemplo, a los pasajeros del vuelo 729 del 2 de enero del presente año, esperaron 14 horas en el aeropuerto de Miami, sin recibir ninguna explicación por la larga espera, al final el vuelo no se realizó.
José Eloy Sánchez, viajó de los Estados Unidos a Nicaragua el 22 de diciembre del 2001, y asegura que es irresponsabilidad de Sansa vender 300 boletos, cuando el avión tenía capacidad para 150 personas. 
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