Evidencias incriminan a conductor de Fogel
Arquímedes González Mario Sánchez P.
Pequeñas pero claras gotas de sangre y rasguños en el tablero de una camioneta, son las huellas del crimen cometido contra la joven Cinthya Scarlata López Blanco, de 18 años, asesinada por estrangulamiento entre la noche del jueves 27 y la madrugada del 28 de diciembre, presumiblemente por el conductor de la empresa Fogel, Carlos Andrés González González, de 21 años, quien se encuentra prófugo.
Un campesino que la madrugada del viernes se dirigía a su trabajo al campo, también vio la camioneta azul de la Fogel y a un hombre, posiblemente González González, que cubría con arena el cadáver de la muchacha.
La joven, hermana del Procurador de la Niñez y la Adolescencia, Carlos Emilio López, según el dictamen forense, fue primero golpeada en la cara y en las piernas y finalmente fue estrangulada, al apretarle el cuello con ambas manos, según dictamen del forense Abad Valladares.
Aún no se ha confirmado si fue violada, pero sí que fue asesinada dentro de la camioneta y su cadáver llevado del kilómetro 14 y medio de la carretera a Masaya, sobre el camino a Veracruz, hasta un arroyo arenoso y semienterrado a orillas del muro de la quinta de Donald Lacayo, en el Valle Gotel, a un lado del camino hacia Las Jagüitas, en el Reparto Schick de Managua.
El cuerpo fue descubierto al atardecer del sábado 29 de diciembre por los trabajadores y por un niño, quienes divisaron los pies de la infortunada muchacha que salían de la arena.
El subcomisionado Sergio Gutiérrez, de la División Cinco de la Policía, dijo que hasta ahora, todas las evidencias señalan a González, quien aparentemente fue la última persona que se quedó en el vehículo con López. El vehículo, una camioneta de tina y de una cabina, azul, marca Nissan y placas 117-361, tiene el pidevías derecho totalmente dañado.
La camioneta está retenida por la Policía de la División Cinco, en donde después de inspecciones minuciosas, los investigadores lograron encontrar restos de sangre, golpes en el tablero, hebras de cabello y abundantes huellas dactilares y otras señales que indican que hubo un forcejeo porque la joven se resistía a la violación y fue dentro de la misma, donde fue asesinada.
EL TESTIGO
El crimen pudo ocurrir sobre un trecho solitario del camino hacia Las Jagüitas y posteriormente botado el cadáver a eso de las 4:30 de la mañana del viernes, hora en que un vecino del lugar que se dirigía hacia su trabajo en el campo, miró al criminal cuando cubría el cuerpo echándole arena.
Las luces de la camioneta estaban apagadas, pero estaban encendidas las de un farol de la quinta del señor Donald Lacayo, afirmó el testigo.
“Yo iba en mi bicicleta hacia mi trabajo, cuando al pasar el cruce del arroyo, vi que a un lado del camino estaba una camioneta azul con la tina hacia la vía y la parte delantera hacia dentro del arroyo y abierta la puerta del acompañante”.
“El hombre vestía una camisa posiblemente blanca, pantalón azulón, pelo como ensortijado pero muy corto, estaba de espaldas, propiamente en el sitio donde apareció el cadáver: de la Escuela del Valle Gotel cuadra y media abajo”.
“Con la izquierda sostenía algo así como un saco y con la derecha echaba arena. Yo pensé: ‘tan temprano que anda recogiendo arena’ y seguí mi rumbo al trabajo, pero al anochecer del sábado se descubrió el cadáver. Yo me asusté porque había visto cuando enterraban el cuerpo”.
Según la Policía, la joven López Blanco decidió participar en la fiesta de fin de año que la empresa ofreció a los trabajadores la noche del jueves 27 de diciembre, en el Restaurante y Marisquería Majava, local vecino de la Ferretería Tobie.
CAMINO A LA MUERTE
Más temprano ella había llamado a su mamá, Rosario Blanco Peña, para pedirle permiso de quedarse en Managua donde una amiga, pero ella le dijo que era mejor que viajara a Granada. Así que después de la fiesta, salió junto a su asesino y otro compañero de trabajo que González González fue a dejar al sector del Zumen, a eso de las 10:00 de la noche.
Posteriormente González González llevó a la muchacha donde un amigo, donde estuvieron tomando licor y en horas de la madrugada se enrumbó hacia la pista suburbana, al sur del barrio San Judas, porque presuntamente la iría a dejar a su casa en Granada, pero la llevó al sacrificio.
LA COARTADA
Según los compañeros de trabajo que anduvieron en dicho viaje, ellos comentaron que Cinthya había desaparecido desde el día de la fiesta. Al escuchar la plática en que no acusaban a nadie, González González comenzó a hablar tartamudeando, a sudar y tomaba agua constantemente y argumentó que la había dejado en la parada del Camino de Oriente y que después no supo de ella, pero estaba nervioso.
Ese mismo día, cuando se desconocía el verdadero destino que había sufrido la joven, la Policía mandó a citar a este hombre. Éste a su vez consultó el caso de la cita con el abogado de la empresa, quien le dijo que fuera a declarar porque ayudaría a encontrar a la muchacha, explicó el jefe policial.
El subcomisionado Gutiérrez agregó que González González no acudió a la cita, sino que se dio a la fuga, posiblemente la noche del viernes o al amanecer del sábado, pues ya no regresó al trabajo. Ha sido buscado en su casa en el kilómetro 19 y medio de la carretera a Masaya y en la casa de una familiar en Masaya, del Banic cuadra y media al sur.
Aún el cuerpo estaba sólo cubierto con una blusa y brasier puestos, la Policía aún no sabe si fue violada, pero se buscan evidencias en el resto de la vestimenta que ya fue encontrada: una falda floreada, un bikini y un par de botas.
LLEGÓ A TRABAJAR NORMALMENTE
Como Cinthya Scarlata López Blanco no regresó a su casa la noche del jueves, la mañana del viernes los familiares hicieron la denuncia de su desaparición en la División Cinco de la Policía y en los medios de comunicación, mientras que el conductor Carlos Andrés González González llegó a laborar normalmente a la Fogel y realizó un recorrido por San Juan del Sur (Rivas) y Diriamba (Carazo), reveló el subcomisionado Sergio Gutiérrez. 
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