Deuda externa sigue pesando
 | Nicaragua lleva alrededor de dos años y medio de incumplimientos, tras prorrogar los acuerdos con el FMI, situación que ha llevado a los cooperantes a no desembolsar lo prometido. |
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María Antonia López M. maria.lopez@laprensa.com.ni
Durante el año 2001 que recién concluyó, Nicaragua logró ciertos montos de reducción de su deuda externa; no obstante, esa cantidad no es compensada con las adquiridas en los últimos años, que podrían alcanzar hasta un 40 por ciento del total de las obligaciones del país con los cooperantes internacionales.
El economista Néstor Avendaño destacó que hasta diciembre del año 2000 Nicaragua había entrado al Punto de Decisión y con ello la intención es alcanzar el alivio interino (solamente el 80 por ciento del pago de intereses y amortizaciones de la deuda del Club de París, Banco Interamericano de Desarrollo, Banco Centroamericano de Integración Económica y Banco Mundial) sería financiada con recursos de los países más ricos.
No obstante, para que se haga efectivo, el país debe llegar al Punto de Culminación, el cual está sujeto completamente a la firma de un nuevo programa de Ajuste con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Según Avendaño, el año pasado no hubo alivio interino total porque no se logró el programa anual con el FMI, sino un acuerdo del segundo semestre que fue incumplido y no existe un “track record”.
De haberse cumplido esos compromisos del Club de París, se debió esperar un alivio de 50 millones de dólares entre marzo y diciembre del 2001. Ante esa situación el país se ve obligado a pagar el servicio contractual de deuda a ese grupo; pero por otro lado, Nicaragua no tiene capacidad para honrar sus deudas.
Pese a esa situación el país ha recibido alivio a intereses y amortizaciones provenientes del BCIE de 22.6 millones de dólares, el BID 21 millones de dólares y el Banco Mundial alrededor de 6 millones de dólares, montos que fueron aportados por Estados Unidos y la Unión Europea durante el año 2001.
En materia de condonación solamente se logró una: cuando España perdona saldo de deuda a Guatemala y le exige que le perdone a Nicaragua nominalmente el 74 por ciento de 540 millones de dólares.
Pero esa reducción de la deuda, aunque es una mejoría, al eliminar 400 millones, la nueva deuda ha crecido; hasta el mes de octubre el saldo total era de 6,718 millones de dólares, sin descontar la condonación de Guatemala. En 1995 era de 6,094 millones de dólares.
“Las obras realizadas en Nicaragua han salido de un acrecentamiento de la deuda externa. Los organismos multilaterales saben que el crecimiento es muy rápido, y además son ellos mismos los que la financian, no los bilaterales. La nueva deuda viene adquiriendo similar importancia que los viejos saldos contratados y desembolsados antes de los 90”, declaró Avendaño.
Esa deuda nueva hay que pagarla. “En este momento, tal vez no compete a los actuales funcionarios cancelar la totalidad porque los plazos concedidos son a 30 ó 40 años; pero se está endeudando a las nuevas generaciones. Nicaragua lo que debe hacer es buscar más donaciones”, comentó. 
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