Normas ortográficas
Enrique Peña Hernández
Doy a continuación algunas normas tomadas del folleto Ortografía, de la Real Academia Española.
1) Las formas verbales fue, fui, vio, dio, se escribirán sin tilde, según la regla general de los monosílabos.
2) Los monosílabos nunca necesitarán llevar el acento gráfico pues no pueden acentuarse sino en la única sílaba que tienen: no obstante, se marca el acento cuando existen dos monosílabos iguales en su forma, pero con distinta función gramatical, en una de las cuales lleva acento fonético y en otra es átono; v. gr: el artículo y él pronombre; mi, tu adjetivos posesivos, y mí, tú, pronombres personales; mas, conjunción adversativa, y más adverbio de cantidad; si, conjunción condicional, y sí, pronombre y adverbio de afirmación; de, preposición, y dé tiempo del verbo dar; se, pronombre átono, y sé persona de los verbos ser y saber.
Ejemplo: el niño estudia; él estuvo aquí; mi carro es nuevo; solamente pienso en mí; tu comportamiento no es bueno; tú estarás con nosotros; te debo, mas no te pagaré; necesito más materiales; si no pagas, te embargarán; dijo que sí a mi propuesta; volvió en sí de su desmayo; casa de piedra; dé Ud. limosna a los pobres; no sé absolutamente nada; sé buen hijo.
3) La partícula aun llevará tilde (aún) y se pronunciará como bisílaba cuando pueda sustituirse por todavía sin alterar el sentido de la frase: aún está enfermo; está enfermo aún.
En los demás casos, es decir, con el significado de hasta, también, incluso o inclusive (o siquiera, con negación), se escribirá sin tilde: aun los sordos han de oírme; no hizo nada por él ni aun lo intentó.
4) La palabra solo, en función adverbial, podrá llevar acento ortográfico si con ello se ha de evitar una anfibología i le encontrarás solo en casa (en soledad, sin compañía —aquí solo es adjetivo); le encontrarás sólo en casa (solamente, únicamente).
5) Los pronombres éste, ése y aquél, con sus femeninos y plurales, llevarán normalmente tilde, pero será lícito prescindir de ella cuando no exista riesgo de anfibología. Existiría este riesgo en la oración siguiente: Los niños eligieron a su gusto, éstos pasteles, aquéllos bombones. Con tilde, éstos y aquéllos representan niños; sin tilde, estos y aquellos, son determinativos de pasteles y bombones, respectivamente.
6) Cuando el vocablo simple entre a formar parte de un compuesto como primer elemento, se escribirá sin el acento ortográfico que como simple le habría correspondido: decimoséptimo, asimismo, rioplatense.
7) Los términos latinos usados en nuestra lengua, se acentuarán conforme las reglas fonéticas españolas: accésit, memorándum, tedéum, réquiem.
8) Se declara que la h muda colocada entre dos vocales no impide que éstas formen diptongo: desahu-cio, sahumerio. En consecuencia, cuando alguna de dichas vocales, por virtud de la regla general, haya de ir acentuada, se pondrá el acento ortográfico como si no existiese la h: vahído, búho, rehúso, prohíbe, ahíto, ahúman. 
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