Harry Potter vrs. James Bond
Cynara Michelle Medina
¿Será posible dividir 412 palabras entre dos películas? Vamos a ver. Esto es un experimento. Sucede que ha comenzado a nevar en mi nueva base de operaciones, y lo poco que se puede hacer es invernar o inventar teorías.
El año pasado escribí un artículo entusiasta sobre Harry Potter. Esta vez, la segunda parte me dejó indiferente. Lo irónico es que me recordó una película de James Bond, pero sin las escenas explícitas.
De ahí viene mi última hipótesis: James Bond y Harry Potter son harina del mismo costal. Ambas se estrenaron recientemente en el cine de la diminuta ciudad de Athens, Ohio. El día de las premieres, la cola para boletos medía una cuadra leonesa. No sé si la primera nevada tuvo que ver con el colapso en la taquilla.
La magia de Harry Potter fue eclipsada en sólo una semana por James Bond. Sin embargo, para mí que se parecen bastante… ¡hasta usan los mismos artilugios! En Harry Potter, un automóvil puede volar; en James Bond, un carro puede desaparecer. Harry Potter se respalda con los millones de la coca cola; James Bond con los de Norelco. En Harry Potter Albus Dumbledore y Minerva McGonagall son viejos y sabios; En Bond, M y Q son simplemente viejos, aunque no sabemos si son sabios.
Harry Potter debuta como espadachín contra una serpiente gigantesca; James Bond demuestra sus habilidades de esgrima contra un psicópata de ego gigantesco. Harry Potter salva a una niña en peligro; 007 rescata a la nueva chica Bond. En Harry Potter actúa parte de la crema y nata del cine británico; en Bond aparece la otra parte, además de Halle Berry, que sí actúa, y Madonna, que más bien recita.
Casi de seguro iremos a verlas talvez por curiosidad, o lealtad al personaje y la historia, o por esa cómoda sensación de lo conocido. Todas son razones válidas. En el fondo, indican que la fórmula de acción + artefactos + suspenso + millones en publicidad + actores británicos que saben actuar funciona. En el caso de James Bond, ha sido sumamente exitosa: La serie del 007 ya lleva 20 años e incluso muestra señales de renovación; por lo menos la chica Bond de ahora patea y muerde. La nueva Harry Potter, por el contrario, resultó más larga y dependiente de la tecnología que su predecesora. En cualquiera de los casos, se necesita ser un entusiasta para decir “me gustó” sin completar con “a pesar de…” 
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