Ciencia y naturaleza
En breve
GENÉTICA
Arroz resistente
Empleando genes productores de azúcar de una bacteria común, un grupo de biólogos ha creado una variante de arroz que es más resistente a la sequía, el frío y el agua salada, permitiendo quizás a granjeros cultivar esa planta en lugares hasta ahora imposibles.
En un estudio publicado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, científicos de la Universidad de Cornell reportaron que fusionaron dos genes de la bacteria E.coli y les colocaron en una variedad común de arroz.
Los genes añadieron un azúcar conocida como trehalosa a la planta de arroz, y la hicieron más resistente, dijo Ajay K. Garg, investigador en Cornell y primer autor del estudio. Los genes están activos solamente en el tallo y las hojas de la planta, y no aparecen en los granos, aseguró.
“Podemos dejarla sin agua por 10 días y la planta parece morir”, dijo Garg. “Pero cuando se añade agua, se recupera”. Las plantas normales de arroz no podrían recuperarse luego de 10 días sin agua, afirmó el investigador. (AP)
BALLENAS JOROBADAS
Promoverán santuario
Durante años, los científicos se han preguntado a dónde migran las ballenas jorobadas luego de pasar su época de procreación en las cálidas aguas del atlántico brasileño.
Ahora lo están descubriendo, gracias a un equipo de investigación internacional que “etiquetó” a ocho de esos mamíferos en vías de extinción y los sigue por satélite. Es la primera vez que las ballenas han sido seguidas de esa forma en aguas tropicales, aunque otras lo han sido en las regiones polares.
Los científicos esperan que la información sobre los patrones migratorios y de alimento de las ballenas permitan crear un santuario en el sur del Atlántico, una propuesta que las naciones balleneras han resistido.
La jorobada es conocida por sus saltos acrobáticos, misteriosos cantos y su buen temperamento: permiten que se les acerquen embarcacionees. Esas mismas tendencias, sin embargo, casi les valieron su extinción a manos de balleneros.
Entre 1905 y 1965, unas 28,000 ballenas jorobadas fueron cazadas, con lo que su total cayó a niveles peligrosos. La Comisión Internacional Ballenera le concedió el estatus de especie protegida a nivel mundial en 1966 y su población se ha recuperado lentamente, aunque todavía se considera que está en peligro. (AP) 
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