El condón ¿es seguro?
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 | Existen criterios encontrados en torno a este tema. Estudios realizados por la Sección Médica de la Universidad de Texas pone en duda que el condón sea un método seguro para no contraer el Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida(SIDA), mientras otros confirman que lo es en un 90 por ciento. En tanto la Iglesia sigue condenando su uso y promueve la abstinencia sexual como única vía de prevención |
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Celia Méndez Romero
celia.mendez@laprensa.com.ni
El condón, considerado como el único método seguro para no contraer el Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida(SIDA), según un sinnúmero de estudios y organismos que promueven el uso de este preservativo, el cual además previene de infecciones venéreas y embarazos no deseados, no es totalmente efectivo, así lo demuestran muchos estudios.
Tal es el caso de la Sección Médica de la Universidad de Texas que mediante pruebas electrónicas para comprobar la efectividad del condón, descubrieron que solamente hay una garantía del 65 por ciento para prevenir el SIDA. Por su parte la British Medical Journal dice que protege un 84 por ciento, ya que el otro 26 por ciento tiene la posibilidad de romperse durante el acto sexual o bien que se deslice.
Y así las contradicciones no terminan. Algunos organismos como el Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC), de Atlanta (Estados Unidos), ha efectuado estudios que demuestran que los índices de efectividad del condón son superiores al 90 por ciento. Este estudio se basó en 437 investigaciones en torno al uso correcto y constante del condón concluyendo que la efectividad es de un 90 a 95 por ciento en la prevención del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH/SIDA)y otras Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).
Para la doctora Georgina Paredes, gineco-obstetra el condón es el único método que previene estas enfermedades y que el porcentaje de su efectividad puede aumentar si además se toman en cuenta una serie de medidas.
Explica que estas medidas tienen que ver desde las exigencias de calidad del material con que el condón está hecho, su sello de garantía, que no esté vencido, que haya estado adecuadamente almacenado en la bodega, la farmacia y que donde la persona lo guarde sea un lugar seco y fresco.
“Además, algo que está muy mal y acostumbran hacer es que, las personas tienden a guardar el condón en la billetera, en la bolsa de la camisa o el pantalón y hasta en la guantera del carro y no se percatan que allí puede dañarse o tener alguna picadura tan fina que no se note. Otro caso del varón es el modo de usarlo, éste a veces no se lo coloca bien, es decir, no lo pone del lado correcto; incluso lo puede rasgar con las uñas y los dientes al abrir el paquete”, explica Paredes.
Ventajas vs. desventajas
La especialista reafirma que el condón evita muchas enfermedades venéreas producidas por bacterias como sífilis, gonorrea, tricomonas, condilomas o papilomas, entre otras.
También dice que se puede descartar la posibilidad de un embarazo, más aún si se usan otros preservativos como la tableta vaginal. Otras ventajas del condón son que no necesita preinscripción médica, se puede usar libremente, no daña la salud, es de bajo costo, fácil de llevar consigo, etcétera.
“El uso del condón se vuelve inútil si no se usa correctamente, si se usan dos o más a la vez durante el acto sexual, esto último provoca fricción que hace que se rompa, la lubricación del látex se debilita si se usa vaselina, aceite para bebés o cremas de manos”, concluye.
Abstinencia sexual
A pesar de las opiniones de algunos expertos o estudios que revelan que el condón es cien por ciento seguro, la Iglesia está en total desacuerdo con esta aseveración. “Está comprobado científicamente que el condón ni impide la transmisión del virus del SIDA, ni evita el embarazo”, afirma el Presbítero de la Iglesia Santa Marta, Padre Pablo Villafranca.
“No es que la Iglesia se oponga a que el hombre ejercite su sexualidad, pero se opone a que se engañe, se mienta y le vuelva la espalda a Dios”, afirma.
“Tampoco estamos en desacuerdo que no exista una educación sexual desde el primer momento los primeros años de vida de la persona, sólo que ésta debe ser integral, es decir, que se aborde desde los diferentes tópicos, incluyendo la esfera religiosa”.
Según el sacerdote aceptar que las personas utilicen el preservativo es aceptar la promiscuidad y que se siga propagando las ETS.
“La Iglesia cuando promueve el no uso del condón lo hace a través de elementos estadísticos que han demostrado que el uso del condón no ha prevenido o disminuido el número de afectados, es decir, no habla con elementos seudorracionales, sino objetivos, con hechos reales”, dice el Padre.
Según Villafranca, la Iglesia no puede promover indiscriminadamente el uso del preservativo, porque es una promoción indiscriminada del sexo. “Este sólo está dentro del proyecto creacional del hombre, es decir, dentro del matrimonio. Para la Iglesia, las personas deben abstenerse de mantener relaciones sexuales antes o fuera del matrimonio y tampoco utilizar el preservativo, porque se está impidiendo el nacimiento de una nueva vida”. 
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