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Infecciones vaginales

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.No sólo se presentan en mujeres que ya han iniciado su vida sexual activa. Se ha comprobado que en las adolescentes y jóvenes vírgenes se da con frecuencia por la falta de una higiene personal y el uso de ropa interior inadecuada. “Aquí Entre Nos” habló con una especialista quien nos explica y da algunas recomendaciones

Doctora Georgina Paredes Pérez, especialista en ginecología y obstetricia.

 

Celia Méndez Romero
celia.mendez@laprensa.com.ni

Si alguna vez creíste que las infecciones vaginales sólo le aparecen a las mujeres que sostienen relaciones sexuales, estás equivocada. Incluso a una niña, que aún no ha menstruado y que no mantiene contacto sexual, puede producírsele una infección, ya sea en la vulva o abertura y la vagina, sólo por no tener una adecuada higiene personal.

A este tipo de infecciones se les denomina “infecciones endógenas”, según la doctora Georgina Paredes Pérez, especialista en ginecología y obstetricia. Éstas se deben al aumento excesivo de la población de microorganismos, los cuales normalmente se encuentran presentes alrededor de la vulva y la vagina. Este tipo de infecciones cuando se desarrollan se caracterizan por hongos, bacterias y parásitos.

La alteración de los microorganismos se debe a la falta de higiene personal que se refleja en la manera equivocada de asearse.

“Por ejemplo, hasta por tradición las mujeres acostumbran lavarse la vagina introduciéndose los dedos llenos de jabón. Después creen que al caerles agua, cuando se bañan, se están enjuagando pero, en realidad lo que hacen es acumular residuos de jabón y por los ingredientes químicos muchas veces más bien agravan la situación, peor aún si se lastiman con las uñas las paredes de la vagina”, aclara Cony Sáenz Ordóñez, gineco-obstetra del Hospital Fernando Vélez Paiz.

Agrega que otra forma errónea de limpieza por parte de algunas mujeres es que, después de defecar, tienden a limpiarse de atrás para adelante, ensuciándose de heces y por consiguiente de bacterias la vulva o abertura. También al bañarse no tienen el cuidado de lavarse bien.

“Además, las mujeres acostumbramos a usar ropa interior de seda —continúa Sáenz—, lo cual no está bien, porque no hay ventilación en los genitales, ésta es muy caliente y hay mucha sudoración. Por eso es recomendable la de algodón, que incluso es más barata”.

Paredes también dice que otras razones pueden ser el abuso de muchos carbohidratos y dulces, el uso de protectores diarios, papel higiénico y toallas sanitarias cada vez más aromáticas, incluso las duchas vaginales. Estas últimas sólo son mejor hacérselas por preinscripción médica, porque las que se compran en envases tienen productos químicos irritantes que alteran los microorganismos. Es más conveniente cuando se preparan en casa, como las duchas de agua tibia y manzanilla.



Las ITR

Las infecciones endógenas como las de transmisión sexual se pueden considerar Infecciones de Tracto Reproductivo (ITR). Las infecciones de tipo endógenas son más fácil de curar, porque se desarrollan en la parte del aparato reproductor femenino más externo, que lo componen la vulva, la vagina y cerviz, las infecciones que se desarrollan aquí se les consideran como ITR Inferior.

Paredes explica que la infección más común en esta región es la vulvo-vaginitis, porque como la misma palabra lo dice, afecta a la vulva y la vagina, las cuales se pueden ver afectadas por la ‘candidiasis’, ‘gardenella’ y las mismas infecciones de contacto sexual como la sífilis, herpes, condiloma o papiloma, chancro, etcétera.

“En cambio las ITR Superior que tienen que ver con útero, trompas de Falopio y ovarios son más difíciles de curar y de determinar a simple vista, porque tienen que ver con las infecciones de transmisión sexual. Por ejemplo las infecciones de tipo cervical (‘cervincitis’), es decir, aquellas que se desarrollan en el cuello que comunica a la vagina con el útero”, afirma.

De acuerdo a la especialista este tipo de infección puede ser afectada por hongos, bacterias y virus. Al igual que las endógenas son curables si se detectan a tiempo y se pueden evitar graves secuelas.



Esterilidad y cáncer

Muchas veces las mujeres se dan cuenta que tienen alguna infección vaginal, cuando es muy tarde, la infección ha avanzado y tienen una gran bolsa de pus. O bien hasta cuando hay una abundante secreción, olor fétido, dolor en la pelvis o vientre. Esto podría resultar una infección endógena o de contacto sexual, que se ubican en el tracto reproductivo superior.

Según Paredes las infecciones también ocasionan esterilidad y cáncer como la ‘clamidia’, gonorrea, etc. Estas dan dolor pélvico crónico, producto de la inflamación y cicatriz de las trompas de Falopio provocando la posibilidad de un embarazo ‘ectópico’, es decir, fuera del útero, donde se supone que se aloja el feto. Y cáncer en el cuello del útero, como el condiloma o papiloma, considerada como la segunda epidemia después del VIH SIDA.



Recomendaciones

- Primera regla: Que nunca falte la higiene personal adecuada y no tener relaciones sexuales a muy temprana edad.

- Conocer de educación sexual para saber cuándo y cómo es la mejor manera para evitar las infecciones y un embarazo no deseado o que si se va a tener relaciones, éstas sean seguras y con responsabilidad.

- Tener sólo una pareja.

- Protegerse usando condón.

- No automedicarse.

- Acostumbrar a que las niñas se hagan chequeos médicos y evitar cualquier tipo de infección endógena.  
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