Ni Bucarán, ni Fujimori
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 | General Carrión descarta que Ejército pueda tomar partido a favor de uno de los poderes en conflicto |
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Xiomara Chamorro xiomara.chamorro@laprensa.com.ni
El jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión, descartó un golpe de Estado como solución a la crisis política e institucional que enfrenta el país y la participación de los militares como actores en cualquier eventual salida.
Consultado si en este conflicto interno del Partido Liberal Constitucionalista que afecta la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo, pudiera pesar una alegada simpatía de la alta oficialidad con el presidente del Legislativo, Arnoldo Alemán, y cierta reticencia con el presidente de la República, Enrique Bolaños, el jefe militar descartó que tal escenario fuera posible.
“Una salida con uno de los poderes nosotros no lo vamos a hacer, porque según el camino constitucional, si hay un diferendo entre los poderes, pues hay otro tercer poder, que también está en crisis, que es el Poder Judicial, y que tiene que dictaminar la salida”, dijo Carrión.
NI CON ALEMÁN, NI CON BOLAÑOS, SINO CON EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Carrión explica que el Ejército está subordinado directamente al presidente de la República como Jefe Supremo de las fuerzas armadas, por lo que aseguró que esta institución no tiene compromisos políticos con nadie.
“No tenemos ningún compromiso político con nadie, con ninguna fuerza política, no tenemos ningún compromiso ni con el Frente Sandinista, ni con el Partido Liberal, ni con el Partido Conservador. Tenemos una subordinación, obediente y no deliberante al presidente de la República, pero también le podemos dar consejos en seguridad nacional”, afirmó.
En ese particular, desestimó la percepción de que el estilo de gobierno de Alemán, poco institucional y dado a regalías, hubiera impactado en el accionar de los militares, ni en su compromiso con sus principios institucionales.
“Yo no entiendo la posibilidad de que el doctor Alemán en su mandato haya comprometido la posición del Ejército en la subordinación como presidente, sea don Enrique o quien haya ganado, en segundo lugar yo no puedo calificar la forma en que un mandatario trabaja, hay estilos, métodos, reglamentación, en ambos casos, con el doctor Alemán y con don Enrique ahora, tenemos lo que la ley nos acciona en la relación con el Jefe Supremo, (...) entonces yo no vería bajo ningún punto de vista que aquí exista un compromiso político con el doctor Alemán, no lo hay, ni tampoco existe un método de trabajo con un presidente, que no imponga el mismo presidente”, indicó el general.
QUE NO SE ROMPA EL ORDEN CONSTITUCIONAL
Carrión señaló que uno de los problemas para resolver la actual crisis son las diferentes interpretaciones que existen de las leyes del país a la hora de abordar algunos temas, como el caso del desafuero de Alemán, por lo que considera que lo importante, al fin, es que no se rompa el orden constitucional.
“Yo igual veo en los grandes analistas políticos que tenemos acá que hay distintas interpretaciones, unos dicen que con 47 votos, otros dicen que con 56, no sé cuántos votos van a ser, unos dicen que sí puede el sumo plenario sacar directivas, otros dicen que no, no tengo ni idea porque no soy especialista, sin embargo dado el caso que se llegue a uno u otro camino lo fundamental es que no se rompa el orden constitucional para que no nos pase lo que pasó en otros países de América Latina que no calcularon la profundidad de una crisis”, expresó.
LA CARTA DE LA OEA Y LA EXPERIENCIA LATINA
En su análisis sobre la situación, Carrión describió las grandes crisis que han azotado América Latina y en síntesis planteó que la solución para Nicaragua no se encuentra ni entre el caso de Bucarán en Ecuador ni el de Fujimori en Perú, para referirse al necesario equilibrio de los poderes del Estado en el funcionamiento de toda democracia.
“Es que hay tener mucho cuidado que en América Latina se han llevado distintas crisis venidas de distintos sectores, por ejemplo en Ecuador hace muchos años la Asamblea declaró no estable mentalmente al presidente Bucarán y lo sacó de la Presidencia, pero inmediatamente después de la sucesión del Poder Ejecutivo hubo tres crisis, cuatro crisis, fueron cinco presidentes, entonces es fundamental que los poderes del Estado actúen bajo el procedimiento constitucional, porque una supuesta solución puede degenerar en una secuela de crisis más profunda, ése es un caso”, agregó.
“Es decir, el problema en los países latinoamericanos es que la solución a la problemática de la gobernabilidad y a la convivencia de la independencia de los poderes en armonía, no pasa por entrar unos encima del otro”, señaló.
Frente a esas experiencias y la situación que enfrenta el país, Carrión dice que el Ejército en su asesoría de seguridad al presidente Bolaños le insisten en la necesidad de sujetarse a las reglas del juego.
“Obviamente nosotros desde el punto de vista de asesoría de seguridad del presidente, sin entrar en política, le hemos hecho algunos elementos de recordación de lo que es el papel constitucional, de él como mandatario dentro del marco de la ley, precisamente para que no se siga profundizando una crisis”, manifestó. 
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