Buscan reparar daños de plaga en los pinares
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El gorgojo descortezador se sitúa entre la corteza y la madera, afectando la calidad del pino. |
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Mayda Isabel Meléndez mayda.melendez@laprensa.com.ni
La búsqueda de opciones es lo que ha permitido que los bosques de la zona de Las Segovias mueran. Productores y organizaciones están trabajando para contrarrestar los efectos de la plaga del gorgojo descortezador (aproximatum frontallis), insecto que según datos oficiales arrasó completamente con 7,000 hectáreas de pinos de las 30,000 que resultaron severamente afectadas.
Esto los ha llevado a encontrar varias opciones como la comercialización de carbón, elaboración de casas y muebles con madera de pino, confección de artesanías y otros.
Uno de los proyectos ofrece a los productores varias posibilidades en una misma extensión de tierra, se trata del proyecto de las “Fincas integrales”, que plantea la diversificación de cultivos en las fincas.
Denis Jiménez, gerente de la Asociación de Desarrollo Forestal Campesino (Adeprofoca), explicó que este proyecto consiste en dotar a los productores de gallinas, cerdos, una vaquilla, ovejas pelibuey, conejos, cultivos de caña, zacate, pasto Taiwan, injertos de mango, mandarina, limón, aguacate y otros. Además, la instalación de una planta de energía solar en las zonas donde no hay luz eléctrica.
“Esto es para que el productor le quite peso a la madera de pino, pues el ciclo productivo de la tierra es de 30 años, pero el de pino es de 10. Esto significa que el campesino pasa, al menos en teoría, 20 años con los brazos cruzados; en realidad lo que sucede es que el bosque es sobre explotado.
Pero si las fincas integrales se manejan como es debido, el implemento de otros cultivos le quita carga económica a la madera de pino con el consecuente manejo racional y sostenible del bosque conífero.
TAMBIÉN CARBÓN
Tener que tumbar los pinares ha incentivado a los productores de la zona a buscar qué hacer con esa madera que ya no sirve para exportación debido a las manchas azules que deja el gorgojo descortezador.
Según explicó Marlon López Gadea, extensionista en manejo forestal del Programa Centroamericano Forestal (Procafor), pese a lo que generalmente se cree, el insecto no se “come” la madera, sino que hace un orificio en la corteza —de allí su nombre— y se queda a vivir entre la corteza y la madera, pues en realidad de lo que se alimenta es de resina hasta causar la muerte del árbol (cuando es una plaga).
Ahora, la madera tumbada, bien seleccionada, sirve para otras cosas. Por ejemplo, esta situación ha sido aprovechada para la comercialización de carbón, el que se produce con dos tipos de tecnología: hornos “media naranja” construidos con ladrillos y lodo, y hornos construidos con metal.
Vado Orozco Delgadillo, coordinador del equipo técnico del Proyecto 8-Procafor, informó que antes los productores comercializaban el carbón en sacos, pero ahora se les enseñó que también pueden hacerlo en presentación de 2 kilogramos, el cual es comercializado en Managua.
Por tanto, “Cordillera de Pino” vende su carbón por medio de supermercados Palí, La Fe y La Unión en Managua. También abastecen el Mercado de Mayoreo, también de Managua, y algunos puestos menores ubicados en Estelí, Ocotal y Madriz. 
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