Cecilia Ferrer
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 | Esta joven nacida en Suecia, de padre argentino y madre uruguaya, trabaja en su nueva faceta de compositora y ya piensa en una carrera como solista |
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Milagros Sánchez Pinell milagros.sanchez@laprensa.com.ni
Llegamos a la hora acordada con Cecilia Ferrer, vocalista del grupo Macolla, a simple vista lo que más impresiona es su esbelta figura, que no tiene nada que ver con aquella muchacha “entradita en carne” que apareció en el video clip del tema “A fuego lento” junto a la agrupación Stop.
No cabe duda que su nueva imagen con 108 libras de peso le permiten vestir jeans ajustados y camisas sexy, y hasta mostrar su aplanado abdomen, que bien conjugan con su cabello lacio negro azabache y con su rostro a como ella llama “india sudamericana”.
Si no mal recuerdo eras más gordita — le pregunté.
Tras una sonrisa con la que afirmaba mi duda, Ferrer, dijo:
“No me da vergüenza decirlo, yo pesaba 140 libras cuando inicié Stop a los 16 años, luego me puse a dieta y logré bajar a las 108 libras que hoy mantengo a pura comida sana como verduras, ensaladas pollo y pescado, ya sea asados o al horno, además mucho ejercicio”.
NACIDA EN SUECIA
En buen nica podríamos decir que Cecilia habla hasta por los codos, permitiéndonos conocer más de esta joven nacida en Suecia hace veinte años, de padre argentino, madre uruguaya y con más de quince años de vivir en Nicaragua.
Cabe destacar que esa mezcla de nacionalidades la convirtió en una mujer que domina tres idiomas, español, sueco e inglés.
Llegó al país con apenas seis años, cuando a su padre lo enviaron a trabajar por estos lados en una misión internacional, pero lo que sería una permanencia temporal se convirtió en su residencia definitiva.
Su recuerdo más viejo de cómo empezó en el canto es cuando tenía cinco años.
“Yo cantaba en ese entonces canciones de niña, pero fue hasta los once años que entré en el Coro Nacional de Nicaragua, donde aprendí técnicas vocales, a los trece pertenecí al grupo Osiris, luego a Stop, y al año y medio que se desintegró el grupo me invitaron a formar parte de Macolla con quienes estoy ahora”, recordó.
Por su relato, no cabe duda que una de sus mejores experiencias en la farándula fue su paso por Stop, donde alcanzó la fama jamás sospechada.
¿Te imaginaste que la canción a Fuego Lento, gustara tanto?, indagué.
Fue una canción que me dio a conocer bastante, dijo Cecilia, estuvo en primer lugar en las radios por mucho tiempo.
TAMBIÉN COMPOSITORA
Pero, esos son recuerdos que quedaron atrás. Porque hoy en día trabaja muy duro para dar a conocer su nueva faceta de compositora al público.
Quizás en un par de meses Macolla grabe una canción mía —nos confesó— y no te digo más porque es una sorpresa.
—Al menos adelantanos de qué se trata— le insistí.
—“Bueno... es un poco de rock porque ése es mi género, incluso con él yo inicié en Osiris. Es lo que pienso tomar cuando me vaya de solista”.
—¿Es decir que muy pronto veremos a una Cecilia solista?
—Sí, ésa es la idea.
—¿Para cuando lo esperamos?– interrumpí.
—No sé, quizás en un año y medio.
Y definitivamente las cosas van en serio, pues Cecilia recibe clases de técnica vocal con el profesor Alberto San José y hasta está llevando cursos de coreografía.
Pero además de su carrera artística, averiguamos si paralelamente realiza otros estudios. ¿Estudias una carrera universitaria?
“Empecé Relaciones Internacionales, pero tenía mucha política y no me gusta, lo mío es idioma y muy pronto comienzo a estudiar por correspondencia con una universidad de Suecia. Pienso especializarme en inglés y sueco”, dijo.
Sobre su experiencia en Macolla, dijo que ésta se ha convertido en una escuela, tanto en el aspecto artístico como en su crecimiento como ser humano.
“Macolla es un grupo muy profesional, los muchachos me respetan mucho, para mí son como mis hermanos”.
—Tus papás no te celan por andar con tantos varones. ¿Cuántos son ellos?— le dije.
Antes de contestar, sonrió un poco. “Ellos son trece, pero no hay problemas porque mis padres conocen a la gente con quien trabajo y confían mucho”.
Una de sus muchas luchas es la disciplina. “He tenido mis caprichos y esas cosas no van bien porque no se logra nada. Una vez no quería cantar una cumbia, porque no me gustaba, al final la canté estilo rock, pero puse en ridículo al grupo y a mí misma como artista, porque la gente pensó... ¡y esta loca!”, recordó.
En sus ratos libres le gusta cocinar, ir al cine y hasta comer, porque aunque se cuide mucho, no deja de darse sus escapaditas. Y… ¡no tiene novio! 
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