Juez anuló fallo dictado hace un año
 | Decisión de una juez pone
en peligro inversión privada |
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Juan Sarmiento/Colaborador sucesos@laprensa.com.ni
MATAGALPA.- Una resolución apegada a Derecho es la que esperan los hermanos José María y Edmundo José Lira Molina de parte del Tribunal de Apelaciones Circunscripción Norte, sobre dos propiedades que hace más de un año compraron al desaparecido Banic, institución a la cual la juez primero del Distrito para lo Civil de Matagalpa, doctora Evelin González, le dio la posesión y autorizó para que fueran subastadas.
Las propiedades adquiridas por los Lira Molina son: la San Martín de Guadalupe, de 200 hectáreas superficiales con 105 manzanas para el cultivo de arroz, y La Central, de 420 manzanas, fueron entregadas al banco el 18 de septiembre de 2000, durante diligencias realizadas.
San Martín de Guadalupe y La Central pertenecían hasta ese entonces al señor Pablo Rafael Valdivia Castillo, a quien en dos ocasiones el banco le brindó crédito, cuya deuda ascendía para esa fecha en más de cuatro millones 500 mil córdobas (365 mil 653 dólares) en concepto de principal, intereses corrientes y moratorias y deslizamiento de la moneda, los cuales se vio imposibilitado de pagar y fue demandando por el Banic.
En la subasta realizada, los Lira Molina compraron estas propiedades y adquirieron los derechos de usufructo vitalicio cedidos por la Comunidad Indígena e hipotecados por los antiguos propietarios, pero meses después los hijos del señor Pablo Rafael Valdivia Castillo apelaron el fallo de la juez, quien declaró nulo todo el proceso desde el primer auto dictado en adelante, excluyendo su última resolución.
Contra la segunda sentencia de la judicial, los Lira Molina recurrieron de amparo ante la Sala de lo Civil del Tribunal de Apelaciones, pero el expediente estuvo engavetado hasta hace algunos días. Sobre este caso también tuvieron que recusar al magistrado Ignacio López, quien aparentemente se apartó por tener vínculos familiares con el anterior dueño de las propiedades en litigio, Pablo Rafael Valdivia Castillo.
“Yo consulté con abogados de gran experiencia en el ramo civil, tanto de la ciudad de Managua como de Matagalpa, y me expresaron que la decisión de la judicial es ilógica, ya que pudo haber dejado sin efecto esa sentencia 24 horas después de haberla dictado”, se quejó José María, quien también denunció que desde hace varios meses la propiedad La Central se encuentra tomada por personas azuzadas que le impiden asumirla.
Para éste y su hermano, si los magistrados del Tribunal de Apelaciones fallan a favor del señor Valdivia Castillo, estarían dando lugar a que cualquier persona a la que un determinado banco le haya hecho un requerimiento de pago y al no hacerse efectiva la cancelación del préstamo o financiamiento otorgado y adjudicarse el bien que se puso en garantía, pueda recurrir a que determinado abogado le reviva su causa y recupere el bien despojado.
“Yo sé que todo lo que hemos hecho está ajustado a derecho y tenemos la razón, por lo que solicitamos a los magistrados del Tribunal de Apelaciones que fallen conforme a derecho y al mismo tiempo les pedimos a los magistrados que integran la Comisión Disciplinaria de la Corte Suprema de Justicia, que se trasladen a Matagalpa e indaguen sobre este caso y otros que duermen el sueño de los justos en ciertas gavetas de algunos de los magistrados que integran el Tribunal de Apelaciones en Matagalpa.
Este tipo de acciones judiciales dan lugar a que los inversionistas, sean nacionales o extranjeros, se alejen de este país y se pongan en alerta los gerentes de bancos que todavía brindan servicios en esta ciudad norteña y resto de sucursales de todo el país, consideraron los Lira Molina. “Con este tipo de actitudes y resucitar a un muerto un año después, no sería remoto que los hermanos Centeno Roque comiencen a inventar algún argumento para pedir la nulidad de todos los juicios que se les han entablado”. 
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