Esperando el agua de mayo
Mayda Isabel Meléndez/Especial para LA PRENSA economia@laprensa.com.ni
El invierno debería iniciar a partir de este miércoles, primero de mayo, razón por la que los miles de productores del país están expectantes para arrancar con sus siembras.
Tal es el caso de los pequeños productores de San Francisco Libre, el más árido y quizás el más pobre de los municipios de Managua. Ellos literalmente están esperando las primeras lluvias “como agua de mayo”, puesto que por la sequía que azota la región no pudieron preparar la siembra de primera ni siembras opcionales de verano.
José Armando Mayorga Treminio, habitante de la comunidad Santa Martha, cada año siembra maíz y trigo millón en 10 manzanas de terreno. Asegura que una buena cosecha saca aproximadamente 10 quintales por manzana por cada rubro.
Dijo escuchar rumores de que en este ciclo agrícola lloverá sólo en mayo. “Voy a sembrar y si se da bueno y si no, hasta allí llega, tendría que comprar”, dijo.
“El año pasado el invierno fue malo, sólo como un mes llovió apenas. Hasta el último mes que llovió sembramos y logramos sacar algo. Para comer a veces vendemos de los animales que tenemos ya sea una gallina o un chancho (cerdo) y cuando se puede vendemos leche o cuajada porque también tenemos 15 vacas”, explicó.
La situación de Severiano Ramírez, de la comunidad Las Delicias, tampoco es halagüeña. En cuestión de tres años se vio obligado a viajar “mojado” a Costa Rica en 17 ocasiones; si le iba bien, traía aproximadamente 5 mil córdobas.
En cinco manzanas generalmente siembra maíz, sorgo y ajonjolí pero el año pasado la cosecha de ajonjolí estuvo mala. Y para colmo, el quintal se cotizó a 80 córdobas cuando el precio promedio llega hasta los 350 córdobas.
“Para este ciclo (agrícola) que se nos avecina, la esperanza es que llueva pero a la hora de llegada vamos a ver qué hacemos. Que se haga la voluntad de Dios”, dice resignado.
Para mientras logra saber a ciencia cierta qué tipo de invierno se avecina, confía “medio pasarla” con un sembrío de pipianes que espera cosechar a mediados de mayo. “Calculo que me van a salir 1,800 pipianes, a peso que venda cada uno, con algo me defiendo”.
Logra regar esta siembra gracias a que el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) le ayudó a construir una pila con 600 latas de capacidad e instalar un ‘papalote’ para sacar el agua de su pozo.
Emiliano Lara Manzanares, originario de la comunidad Río Grande, también cuenta con una pila para sacar agua de su pozo y cosechar por riego, lo cual le permitió sembrar una hectárea de melones a razón de 30 mil frutas por manzana.
Este año Lara planea sembrar plátano por ser ésta, a su parecer, una cosecha que genera menos costos y más ganancias. Además, de esta manera garantiza varios años de cosecha con una sola siembra.
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