Carbón enciende economía segoviana
Alina Lorío L. CORRESPONSAL/Nueva Segovia economia@laprensa.com.ni
DIPILTO, NUEVA SEGOVIA.- En medio de un panorama desolador de las áreas de vocación forestal en Dipilto, afectadas por el gorgojo descortezador del pino, se edifican con muchas expectativas hornos para la carbonización de los desechos de pino.
Esta actividad económica está reponiendo las ganancias que antes percibían los lugareños con el café y la madera al tiempo que aprovechan al máximo los desechos forestales surgidos después de las talas que pretendían parar el avance de la plaga del gorgojo.
Marcio Alberto Marín, productor y dueño de bosque en Dipilto, que se dedica desde hace dos años a la carbonización de los desechos de pino, dijo que “para aprovechar los residuos de los planes de manejo, estoy vendiendo la madera en trozas a los aserríos y me quedo con los diámetros menores”.
Recordó que al inició optó a un financiamiento de 180 dólares en calidad de miembro de la Asociación de Productores Forestales Campesinos de Dipilto (Adeprofoca), para construir el primer horno que lo instaría a involucrarse a la actividad de carbonización introducida en ese momento por el Proyecto 8, y financiada en parte por Tropisec.
Proyecto 8 es un Programa Regional Forestal para Centro América que nace en los años 1990 con la intención de contribuir a la pacificación de Nicaragua. Se inicia en el departamento de León e impulsa actividades en sistemas agroforestales.
Los 180 dólares fueron cancelados, y tiene ahora dos hornos con la misma producción de carbón, que para Marín resultó rentable y una opción para subsistir.
Su finca es diversificada con sus cultivos de café, musáceas, cítricos y crianza de gallinas, y recientemente ha incursionado en la crianza ovejas pelibuey.
MATERIA PRIMA, COMERCIALIZACIÓN Y DEMANDA
En la actualidad los carboneros de Dipilto no carecen de materia prima, sobre todo en las “áreas gorgojeadas” donde la tala para controlar el avance de la plaga dejó tumbado totalmente el bosque de pino.
Marín sostuvo que después de un año carbonizando todos los desechos que se encuentran tumbados, “todo podría ser más restringido, pero el manejo de las áreas que quedaron en pie son una alternativa para continuar con la carbonización como actividad económica comercial”.
Los 18 carboneros de Dipilto comercializan juntos su producción en calidad de socios de la Cooperativa “Cordillera de Pino”, creada por ellos mismos para tal fin. Juntos han logrado también abrir mercado con las tabacaleras de Jalapa, Condega y Estelí, además, abastecen del producto a los mercados Oriental, y del Mayoreo, de Managua.
La calidad, sin temor a dudas, “es buena”, dijo Marín, quien aduce esa cualidad a las capacitaciones que constantemente reciben de Procafor. Orgullosamente agregó: “Debido a eso hay cada vez más demanda. Nuestros compradores están exigiendo más cantidad por la calidad que nosotros entregamos”.
Ninguno de los carboneros teme que el bosque desaparezca, debido a que paralelamente se ejecutan planes de sostenibilidad que implican conservar las áreas sobrevivientes, cuidar la regeneración natural y evitar al máximo los incendios forestales.
Tanto los dueños de bosque individuales como los socios de la Cooperativa Flor de Pino, de Dipilto Viejo, todos productores de carbón, expresan su satisfacción de tener una actividad productiva fija con un mercado establecido para continuar trabajando con esfuerzo propio y mejorando paulatinamente las condiciones de vida de la familia y la comunidad.
PRECIOS EN EL MERCADO
Cada uno de los sacos contiene de 55 a 60 libras de carbón vegetal de pino, pagado al productor por la Cooperativa “Cordillera de Pino” a 26 córdobas para ser comercializado a unos 40 córdobas entre los compradores externos. En el mercado local, en Ocotal, se vende en los supermercados en bolsas de 10 libras a cinco córdobas cada una.
MODELOS DE HORNO
En el proceso de carbonización los dueños de bosques conocieron tres opciones que se acomodan de acuerdo con sus realidades económicas:
Parvas o fosas en la tierra, la más barata.
Hornos “media naranja”, con chimenea y sin chimenea, construidos con ladrillos y lodo que requieren de financiamiento, y su producto es de mayor calidad.
Horno metálico, que facilita un poco más la actividad de carbonización porque su construcción es más rápida y puede ser movido de un rodal a otro sin dificultad.
La producción en los hornos metálicos se ve cada tres días con un rendimiento de 12 a 16 sacos de carbón. En tres carbonizaciones promedio a la semana que haga cada productor, el resultado es de 50 a 55 sacos de carbón vegetal de pino.
En el caso de los hornos “media naranja”, la producción promedio es de 28 a 30 sacos semanalmente. 
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