Nicaragua y Panamá se acusan
 | En escándalo de desvío de
armas a guerrilla colombiana |
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Mario Sánchez P. mario.sanchez@laprensa.com.ni
La Policía Nacional Civil de Panamá es la que debe aclarar el desvío del lote de armas hacia Colombia, porque “nosotros nada tenemos que ver”, declaró el comisionado Marlon Montano, vocero de la Policía Nacional de Nicaragua (PN).
Mientras que en Panamá, la presidenta Mireya Moscoso declaró que “Panamá no tramitó ni compró el cargamento de armas nicaragüenses”, que a finales de 2001, presuntamente, terminaron en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
“Panamá no tiene nada que ver con eso. Se usó el nombre de la Policía (para realizar esa compra). Esas armas ni siquiera llegaron a Panamá”, reiteró la presidenta Moscoso.
Por su parte, el comisionado Montano sostuvo que “nosotros (la PN) recibimos las armas cortas y ligeras de la empresa contratada por Panamá (Grupo Internacional de Representaciones S.A-GIRSA)”, sostuvo el comisionado Montano.
En una nota de prensa, la Policía Nacional informó que a cambio de 5,000 fusiles AK, 6,000 bayonetas y 2.5 millones de municiones, recibió de GIRSA un lote de pistolas Jericó y mini ametralladoras Uzi de fabricación israelí.
La Policía de Nicaragua no ha presentado la documentación que demostraría que el canje de las armas con GIRSA, representada por los israelíes Otto Zoller y Uzi Kisslevich, fue autorizado por la Contraloría y el Ministerio de Hacienda de Nicaragua.
La PN tampoco ha mostrado documentos de la Policía Nacional de Panamá ni quién fue el jefe de aquella institución que autorizó a GIRSA para que realizara la transacción con la Policía nicaragüense.
Aunque el comisionado Montano afirmó que la PN hará pública la documentación que demostrará que fue la Policía de Panamá la que autorizó a GIRSA para adquirir el armamento a la Policía de Nicaragua.
Por su parte, Carlos Barés, Director de la Policía panameña, dijo a la prensa de ese país que “en ningún momento se ha hecho ningún tipo de gestión para la compra de armas”, y reiteró que “la documentación con la que se hizo es falsa”, y demandó a los israelíes Zoller y Kisslevich que digan “quién les pagó las armas, así como quién contrató dicha compra” a la Policía de Nicaragua, según la agencia de noticias Associated Press (AP).
PANAMÁ ORDENA INVESTIGACIÓN
El procurador de Justicia de Panamá, José Antonio Sossa, ordenó investigar quiénes son las autoridades del país que estarían involucradas en el trasiego de las armas presuntamente compradas por la Policía panameña a la Policía Nacional de Nicaragua y desviadas hacia la guerrilla colombiana.
Mientras que los israelíes Otto Zoller y Uzi Kisslevich, representantes del Grupo Internacional de Representantes S.A. (GIRSA), afirmaron que ellos actuaron como intermediarios de la Policía de Panamá y que el arsenal supuestamente fue enviado y recibido en ese país.
“Nosotros pagamos esas armas (los fusiles AK 47 y las municiones) y luego representantes de la Policía Nacional de Panamá nos cancelaron el monto, unos cinco millones de dólares”, declararon a la prensa guatemalteca. 
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