Sandía amarilla… ¡qué maravilla!…
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 | Dulce sabor tropical que puede alcanzar fuerte demanda |
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Pedro Pablo Ampié muestra la calidad de sandía amarilla que está produciendo. |
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María Antonia López maria.lopez@laprensa.com.ni
Muy pocas personas han escuchado sobre ella. Una conclusión fácil podría llevar a imaginarse una fruta redonda y amarilla en su superficie. Pues no es así, la sandía amarilla o “Yellow Doll” posee la concha similar a la tradicionalmente conocida, aunque menos dura, y es la pulpa la que posee un fuerte color amarillo con pequeñas semillas, y puede tener un alto contenido de azúcar.
La variedad de sandía amarilla fue introducida al país por el organismo Plan Internacional y un organismo norteamericano. Actualmente se hacen pruebas pilotos en un área de dos manzanas ubicadas en el departamento de Chinandega.
Flor de María Rivas, gerente de proyectos que trabaja con Plan Internacional, manifestó que en un inicio fue muy difícil introducirla porque los productores no querían experimentar con este tipo de producto.
“Lo que hicimos fue seleccionar a tres o cuatro productores que tenían experiencia en sandía. Lo tomaran como una capacitación, [que] vieran el resultado, y si a ellos les parecía, iban a impulsarlo en toda la zona”, recalcó Rivas.
Esta variedad tiene altos rendimientos, baja incidencia de plagas y enfermedades, y se espera que debido a su pequeño tamaño tenga como principales distribuidores los supermercados.
Pedro Pablo Ampié, productor de sandía amarilla, manifestó que por primera vez experimenta con la variedad. “Cuando me dijeron, estaba entusiasmado porque el rendimiento era bueno; pero tenemos temor por la comercialización, porque muy poco la conocen”, agregó.
Aunque ahora están bajo el financiamiento de programas internacionales, confía en los buenos resultados que se puedan obtener. “La producción es el triple de lo que se obtiene con la variedad tradicionalmente conocida”, reconoce Ampié.
Por manzana de “Yellow Doll” pueden obtenerse de 14 a 15 mil sandías, mientras que de la tradicional se obtienen aproximadamente cinco mil.
“Los costos de producción son iguales, así como la asistencia técnica que se le debe dar. Debemos hacer una inversión de 10 mil 500 córdobas por manzana, requiere de mantenimiento para que produzca”, detalla Ampié.
No obstante, sostuvo que la única limitante productiva es que la semilla aún es cara, en ese sentido indicó que les cuesta casi dos mil córdobas las cinco mil semillas, mientras que la fruta la venden entre tres a seis córdobas, “por ser la primera cosecha”.
Desde el punto de vista del productor, la esperanza es que la población vaya conociendo la fruta y puedan tener una buena oferta para alcanzar ganancias, así como la extensión de las áreas. 
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