Cauces de Managua
Lina Esther Altamirano Romero
Quiero referirme al artículo del Sr. León Grijalva Gómez publicado en LA PRENSA el 9 de abril.
Me da gusto saber que hay personas, como él, preocupadas por la salud de los pobladores que residen cerca de los cauces. Estoy en total acuerdo con usted cuando dice que hay que realizar campañas de sensibilización a la población, pero no solamente a los pobladores que viven a orillas de los cauces, sino también a los que viven retirados de ellos, ya que la gran mayoría de éstos son los primeros y principales depositantes de desechos en los cauces.
Yo vivo frente al cauce del Bo. Larreynaga y veo, especialmente por las noches, a personas ajenas a la comunidad con carretones, carretillas de mano e incluso hasta en vehículos, visitar todos los días el cauce para depositar sus desechos.
Por el momento, me reservo el derecho a mencionar con nombres y apellidos algunos bares, comiderías y restaurantes situados entre el Bo. Costa Rica y Residencial Bello Horizonte, de los cuales tenemos filmaciones y a quienes parece les agrada mucho realizar este tipo de malestares a la población.
Insto a la población capitalina a cooperar en la limpieza de los cauces (depositando la basura en lugares autorizados por la Alcaldía, en los camiones recolectores y en la quema de los desechos), acciones que debemos realizar para conservar un medio ambiente sano y libre de toda contaminación, la buena marcha de la salud de todos los habitantes y, por ende, a combatir este mal que nos atañe a todos por igual.
Pobladora del Bo. Larreynaga. 
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