Avión equipado con radar busca a salvadoreños
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El sacerdote Harvin Padilla ofició ayer una misa de rogativa por la aparición del joven matrimonio salvadoreño que desde el Jueves Santo se perdió en alta mar. En la gráfica aparecen familiares de los desaparecidos. |
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Benjamín Blanco benjamin.blanco@laprensa.com.ni
Un avión equipado con un radar especial para detectar cuerpos sobre la superficie del mar se unió ayer a la búsqueda del joven matrimonio salvadoreño compuesto por Rafael García y Glenda Clarissa Ábrego, de 27 y 26 años, respectivamente, quienes desaparecieron desde el pasado Jueves Santo frente a las costas del centro turístico Barceló Montelimar, ubicado en el Océano Pacífico, 65 kilómetros al suroeste de Managua.
“La búsqueda seguirá no sabemos por cuantos días más, pero queremos dejar claro a los medios de comunicación que seremos nosotros, los familiares de mi hermano o mi cuñada Glenda, quienes daremos la última palabra con relación a si los damos por muertos o desaparecidos”, expresó Lucy García, hermana de Rafael.
Hoy domingo la pareja cumple 10 días de haber desaparecido sin dejar rastro, luego de haberse aventurado a navegar en alta mar sin salvavidas y sólo con un remo sobre un kayak con capacidad para dos personas. El kayak es una especie de canoa pequeña, muy liviana, hecha de plástico que se utiliza en paseos o competencias deportivas y es insumergible.
UNA PAREJA AVENTADA
“Ellos son aventados, y según nos cuenta una amiga de ellos que también andaba de visita en Montelimar, sólo tenían un chaleco salvavidas, y conociéndolos como son, ellos han de haber decidido que si sólo uno iba a meterse al mar con chaleco pues mejor ninguno se ponía el chaleco”, comentó la señora María Elizabeth Fernández, madre de la joven desaparecida.
Por su parte, el gerente general del Hotel Barceló Montelimar, Rafael Medina, reveló que el kayak no fue prestado por la joven pareja, sino por una señora salvadoreña de nombre María Teresa de Ochoa, quien era amiga del matrimonio y que por supuesta casualidad vino a encontrarse con ellos en Montelimar.
“En ningún momento la pareja pidió prestado el kayak, pues lo que ellos habían pedido prestada fue una pelota de voleybol. Fue la señora de Ochoa la que había solicitado el kayak. Es por eso que sólo había un salvavidas y un remo. Pero les aseguro que el hotel está apoyando en un ciento por ciento en el plan de búsqueda de esta pareja”, aseguró Medina.
Medina agregó que “es primera vez en ocho años que ocurre un accidente así en este centro turístico. Y mientras no aparezca el kayak, creemos que tenemos grandes esperanzas de que los encuentren”, manifestó el gerente del hotel. 
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