Pistolero ataca a dos en Don Bosco
Mario Sánchez P. mario.sanchez@laprensa.com.ni
Un hombre armado con una pistola Makarov 9 milímetros, atacó a tiros a dos jóvenes que tomaban cervezas en villa Don Bosco, en Managua, matando a uno de dos balazos, mientras el otro quedó grave en el Hospital Lenín Fonseca.
El crimen ocurrió a eso de las 7:45 de la noche del jueves, de Foto Castillo 3 cuadras al oeste y media cuadra al lago, frente a la Escuela República de Colombia, donde cayeron agonizantes los jóvenes Jackson José Flores Castro, de 22 años y César Antonio González Barberena, de 28. La Policía sospecha de rencillas con el asesino o pasada de cuentas por causas al momento desconocidas
Ambos fueron baleados por la espalda. Flores Castro cayó en la acera izquierda, con dos balazos en la espalda, a la altura del homoplato. Mientras que González Barberena cayó con un balazo en la espalda y otro que le entró en el hueso occipital, en la cabeza, y murió a las 7:45 de la mañana del viernes.
TESTIGOS ATERRORIZADOS
En las calles de dicho barrio, todos vieron al asesino cuando perseguía a los jóvenes y el momento en que los baleó, pero nadie quiso intervenir en su defensa porque también serían baleados.
Fue hasta que el tipo se retiró que todos socorrieron a los heridos y los llevaron al Hospital Manolo Morales, de donde fueron trasladados al “Lenín Fonseca” debido a la gravedad de las heridas.
Según los vecinos, el pistolero era un hombre delgado, de baja estatura, cabello chirizo, vestía camisa manga larga a cuadros pequeños, pantalón gris, quien huyó hacia el sur, en dirección a la calle que lleva hacia el Mercado Roberto Huembes, donde luego de ponerle el arma en la frente a un vecino que lo vio cometer el crimen, se dio a la fuga al abordar un bus que pasaba.
La denuncia la hizo don Róger Alizaga, de 47 años, padre de González Barberena, quien declaró en la Policía de la División Cinco que su hijo había salido en la tarde con Flores Castro y tomaban cervezas en casa de Adela del Rosario Ruiz Fernández, de 24 años.
Según el señor Alizaga, esta joven le dijo que los dos jóvenes conversaban y tomaban cervezas, cuando arma en mano se acercó un desconocido, por lo que ambos se dieron a la fuga.
El hombre los persiguió y logró alcanzarlos frente al costado oeste de la Escuela República de Colombia, donde baleó a ambos. Los heridos aún llevaban sendas botellas de las cervezas Premiun que tomaban.
Según los vecinos, González Barberena cayó boca abajo debido a los dos balazos; se llevó las manos al occipital y hacía gestos de dolor, mientras Jackson José también cayó boca abajo y se retorcía debido al dolor.
En ese momento el matón se volteó hacia él y tratando de rematarlo, le hizo otro disparo en la espalda y seguidamente se dio a la fuga. Los jóvenes quedaron tendidos en la acera, separados por una distancia de dos metros.
Cuando el hombre se daba a la fuga, los vecinos llegaron a auxiliar a los heridos. González Barberena manaba abundante sangre de la cabeza y estaba ahogándose. Un taxero que se acercó a ayudar los trasladó al hospital, relataron los vecinos.
TESTIGOS TEMEROSOS
Agentes de la Policía investigaban el crimen en el sitio, pero tenían muchas dificultades para lograr la identificación del pistolero porque la gente se niega a decir a la Policía los rasgos del desconocido y las circunstancias en que ocurrió el ataque.
Aunque la Policía estaba elaborando ayer un retrato hablado del asesino con ayuda de uno de los testigos que miró cuando el desconocido, arma en mano, se acercó a los jóvenes y les disparó luego de una corta persecución.
La Policía también trataba de conocer quién es el propietario del arma utilizada en el crimen, ya que en el sitio donde cayeron los dos jóvenes encontraron tres casquillos de pistola Makarov.
SALIÓ A ENCONTRARSE CON LA MUERTE
Doña Edelma Martínez, madre de César Antonio González Barberena quien vivía en la casa donde funciona el Preescolar Estrellita, dijo que su hijo no tenía enemistades, recién había salido de la vivienda cuando los vecinos llegaron a avisarle que había sido baleado. Él estaba casado con María Elena Flores, quien quedó embarazada. 
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