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MARTES 18 DE SEPTIEMBRE DEL 2001 / EDICION No. 22495 / ACTUALIZADA 4:00 am

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Después de cinco años en el Banco Central

Noel Ramírez

Después de cinco años de permanecer al frente del Banco Central de Nicaragua, que es la institución responsable de mantener la estabilidad financiera del país, he creído conveniente compartir con el pueblo nicaragüense mi apreciación personal, e insisto, personal, sobre el manejo de la política macroeconómica durante este período.

1.- La política macroeconómica de un país, desafortunadamente, no se diseña y pone en ejecución en el vacío, sino que en una realidad cambiante, impredecible y poco controlable. Sin embargo, las decisiones se deben tomar frente a esa realidad. Durante estos cinco años, Nicaragua tuvo que enfrentar a “La Niña”, “El Niño”, “el Mitch”, la subida en el precio del petróleo, la caída en el precio del café y la quiebra fraudulenta de varios bancos comerciales privados, dentro de los que sobresale el caso del Interbank, dada la magnitud del fraude ahí cometido. Sin embargo, ese fue el entorno en el que tuvimos que funcionar.

2.- A pesar de ese entorno desfavorable, la economía creció a una tasa anual promedio del 5 por ciento, generándose 435.000 nuevos empleos.

3.- La estabilidad financiera, que es la razón de ser del Banco Central, estuvo garantizada al experimentarse una tasa de inflación promedio anual del 10 por ciento. Como el pueblo nicaragüense lo sabe, no hay peor impuesto que el impuesto inflacionario, ya que la inflación más castiga a quien es más pobre.

4.- Producto de la estabilidad financiera, se pudo reducir a la mitad el deslizamiento del córdoba, al pasar del 12 al 6 por ciento anual. Recordemos que en los años 80’, el córdoba se devaluaba en 9 por ciento, no cada año, sino cada lunes.

5.- Durante estos cinco años y producto de la sana política económica, Nicaragua gozó del respaldo de la Comunidad Internacional, lo que nos permitió duplicar la inversión pública, especialmente, la destinada a salud, educación e infraestructura, pasando de US$200 a más de US$400 millones de dólares. Producto de esta política hoy se ven obras realizadas a lo largo y ancho del territorio nacional.

6.- Finalmente, también producto de la sana conducción de la política económica, logramos llevar a Nicaragua al “PUNTO DE DECISIÓN” dentro del esquema de la Iniciativa HIPC y que nos permitirá liberarnos de la pesada deuda externa heredada del pasado. El beneficio de esta decisión ya lo empezamos a recibir con el alivio que hemos venido obteniendo, como el caso de Guatemala, del BCIE y del Banco Interamericano de Desarrollo BID.

Hemos avanzado bastante y obviamente queda mucho por hacer, pero el pueblo de Nicaragua se merece que el país continúe con una sana política económica que garantice el crecimiento, la estabilidad financiera y la cooperación internacional.

El autor es Presidente del Banco Central de Nicaragua  
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