Apicultura se desarrolla
Mauricio Alas Martínez Especial para LA PRENSA economia@laprensa.com.ni
En Nicaragua actualmente la producción de miel a partir de la crianza de abejas melíferas (productoras de miel), es una actividad que poco a poco se ha desarrollado, a pesar de los múltiples problemas que enfrentan los apicultores para efectuar esta actividad.
En la producción de miel se tienen que evaluar algunos aspectos de mucha importancia antes de establecer un apiario (colmenar).
La calidad Genética de los enjambres es un punto de mucha importancia que afecta con gran intensidad la producción. Un enjambre es considerado muy débil cuando la población oscila entre 15.000 a 20,000 abejas por colmena esto reduce la recolección del polen y el néctar de las flores utilizado como materia prima para la fabricación de la miel, con poblaciones como éstas la producción promedio por colmena oscila entre 10 a 15 litros, lo cual es muy bajo en una explotación.
El problema genético surge cuando de enjambres originales creamos más colonias utilizando pie de cría que luego se mezclaran entre sí, ocasionando deformaciones en las abejas obreras, disminución de la postura en la Reina y Zánganos débiles al momento de la copulación (cuando se juntan para la reproducción).
El problema se puede corregir si al momento de formar nuevas colmenas adquirimos Reinas de buena calidad de otros apiarios y de esta forma reducimos la consanguinidad entre hermanos o hijos de una misma colonia.
CLASIFICAR PLANTAS ES IMPORTANTE
La floración es otro aspecto que se toma en cuenta para garantizar una buena producción de miel, las plantas en la apicultura están clasificadas como productoras de polen (Poliníferas), como ejemplos de estas plantas se puede mencionar al maíz, sorgo, guanacaste y otras. Las que producen néctar (nectíferas), ejemplo de éstas podrían ser la campania, el madroño, los melones. Todas ellas conforman una base fundamental para una buena recolección de miel.
Cuando existe un equilibrio en la zona y existen plantas que producen polen y néctar de forma satisfactoria, quiere decir que se dispone de una fuente para la fabricación de miel.
La floración está sujeta a factores ambientales como por ejemplo incendios forestales, tormentas y fuertes vientos este último uno de los más importantes en la apicultura, todo esto se puede corregir haciendo una buena selección de la zona, tomando en cuenta los aspectos antes mencionados. Y tomando algunas medidas de precaución, como por ejemplo evitar la deforestación y los incendios en cultivos y bosques.
Hoy en día uno de los problemas que más afecta la producción es la Varroosis (Varroa jacobsoni), éste es un ácaro (arácnido microscópico) que se aloja en las celdas de huevos, pupas, y adultos ocasionando en las abejas deformaciones debido al consumo de hemolinfa (sangre de las abejas) utilizada para el desarrollo del parásito.
VARROA UN PROBLEMA
El problema surge porque la varroa se aloja en estado adulto en las abejas totalmente desarrolladas. Una abeja infectada puede cargar con un promedio de una a cuatro varroas, éstas se alojan en el pliegue del abdomen o en el tórax.
Para identificarlas se pueden efectuar algunas pruebas o muestreos, la forma más fácil es observar las celdas de crías que aún no han eclosionado. Otro método es observar con mucho cuidado las abejas adultas que salen al campo a recolectar el polen, la varroa es de color café claro en forma de garrapata como una pequeña escama.
Las varroas las podemos combatir con ácido fornico, en Nicaragua algunos apicultores preocupados por los bajos rendimientos ocasionados por la varroa experimentan el uso de hojas en estado verde de orégano, neem y eucalipto en la aplicación con humo.
* Responsable de la unidad de producción apícola de la Escuela Internacional de Agricultura y Ganadería de Rivas. 
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