La vida continúa
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 | Benard y Blackwell ofrecen sus
versiones sobre ataques |
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Marvin Benard podría estar de regreso hoy al line up. |
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Edgard Rodríguez C. edgard.rodriguez@laprensa.com.ni
La mañana del martes 11 de septiembre, Marvin Benard se levantó a las 11 de la mañana en el hotel que aloja a los Gigantes de San Francisco en Houston. Encendió el televisor y pensó que observaba una película: un avión estrellándose contra un edificio. Y luego otro.
“Aún me parece que es mentira. No lo puedo creer, pero sé que ha ocurrido. El dolor es grande”, señala el nica, quien al igual que muchos otros deportistas, intenta ofrecer otra perspectiva para una nación que está de luto tras los ataques terroristas a Nueva York y Washington.
Pero luego que se percató que no era una producción hollywoodense, Benard pasó junto a parte de su familia el susto provocado por la desaparición de su primo John Benard, un policía de ahí de Nueva York, y de otra prima, que trabajaba en el piso 7 del World Trade Center.
“Gracias a Dios ambos están sanos y salvos. John pudo comunicarse con sus familiares cercanos tres días después y eso acabó la angustia, pero claro, el dolor continúa para mucha gente. Y por eso mismo, es que debemos jugar ahora”, señala el artillero de los Gigantes.
Benard sostiene que las emociones acumuladas tras los ataques, necesitan ser canalizadas y en ese aspecto el deporte jugará un papel esencial. Incluso, el nica asegura que mucha gente se ha quejado porque no hubo juegos de béisbol el fin de semana que concluyó.
“Jugar el fin de semana creo que no era conveniente, pero en este momento sí. Es necesario que se muestre otra perspectiva porque redundar en lo mismo puede ser peligroso y el béisbol puede ayudar. Duele lo que ha pasado, pero la vida debe continuar”, afirma el nica.
Marvin tiene también su punto de vista en torno a las afectaciones que la pausa obligada por los ataques, puede tener para el rendimiento de los clubes y sobre todo, de ciertas figuras que deben volver a capturar la atención del público como Barry Bonds o Roger Clemens.
“Para quienes estaban cansados, fue una oportunidad para tomar otro aire, pero quienes estaban encendidos, quizá tengan que esperar para volver a encarrilarse y el calendario se agota. En lo que a mí respecta, me siento bien y espero un buen cierre”, sostuvo el pinolero.
BLACKWELL, VOLUNTARIO
Ian Blackwell, el prometedor prospecto nicaragüense que se proyecta velozmente en EE.UU., estaba en sus clases de medicina en la Universidad de Nueva York, cuando ocurrió el ataque al World Trade Center.
“Pensé que era un terremoto, luego imaginé que un meteorito había caído sobre una de las Torres Gemelas. Pero después vi el avión dar el otro impacto contra la otra torre y lo que vino fue espantoso”, dice.
“Al igual que la mitad de mi escuela de medicina, me enfilé como voluntario y pude ayudar. Hay mucha gente muerta y ha sido triste lo que ha pasado. Mi madre, Bob Arum, Angelo Dundee y Roberto Alcázar me han llamado”. 
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