Isabel y Gustavo un amor de diamantes
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 | Sus 8 hijos, 45 nietos, 86 bisnietos y 13 tataranietos celebrarán con todas las de ley la Boda de Diamante de sus “adorados viejitos” |
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Gustavo Moreno e Isabel Gutiérrez han encontrado a través de los años el verdadero amor durante 75 años. |
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Erika Amador Romero erika.amador@laprensa.com.ni
El amor sin duda alguna es un sentimiento especial, capaz de robar lágrimas y sonrisas, pero pocos son los que tienen la dicha de sentirlo, de enfrentar las adversidades y celebrarlo como Gustavo Moreno e Isabel Gutiérrez, una humilde y feliz pareja de estelianos que hoy sábado, festejan sus “Bodas de Diamante”.
Durante todos estos últimos 75 años, ambos han aprendido a sobrellevar los problemas con ternura, y sobre todo han comprendido que el amor muere cuando las personas lo permiten.
Las experiencias vividas por esta pareja son de esas cosas especiales de la vida que no pueden pasar inadvertidas. Estos 75 años son prueba de la paciencia y la entrega total.
“La Mimí (Isabel) siempre se quedaba sola en casa, mientras él tomaba los caminos de antaño, se internaba en montañas buscando comida, inventaba siempre un negocio para salir de pobre”, narran dos de sus nietos, Charles Quintana y Luis Beltrán.
UN AMOR QUE DEJA HUELLAS
Se conocieron hace aproximadamente 85 años, cuando apenas eran unos niños, hoy Moreno a sus 95 años cuenta con regocijo en un escrito. “Ella tenía 8 años y yo 10... jugábamos y peleamos, eran cosas de niños... y después de tantos años jugamos y peleamos... pero hoy son cosas de viejos”.
Esto demuestra la picardía que envuelve este amor, convirtiéndose en un ejemplo claro para quienes se cruzan en sus caminos.
Al igual que el amor de don Gustavo y doña Isabel se ha expandido a través del tiempo, también la familia gozando de la alegría y compañía de 8 hijos, 45 nietos, 86 bisnietos y 13 tataranietos.
Y precisamente son sus familiares quienes han preparado un convivio con todas las de ley para celebrar las Bodas de Diamante de sus “adorados viejitos”, como cariñosamente los llaman. 
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