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SáBADO 15 DE SEPTIEMBRE DEL 2001 / EDICION No. 22492 / ACTUALIZADA 1:10 am

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Cómo elegir a los jefes de Policía

Carlos M. Leytón

La Policía Nacional, de la cual orgullosamente soy fundador, tiene un nuevo jefe que fue ungido por la voluntad política de Arnoldo Alemán; éste en sus primeras declaraciones negó que el comisionado mayor Javier Palacios Alegría fuere a ser retirado y, posteriormente lo retiró, aduciendo entre otras cosas afinidad, confianza, lealtad, etc., ¿valga decir entonces que Javier no reunía estas calidades? Acerca de Javier tengo mucho que decir desde que lo conocí en la Policía de León en 1980, entre ellas que es “muy duro”, como él mismo se autodefine, pero también que es uno de los jefes más capaces que la Policía Nacional tuvo.

Ya era abogado cuando ingresó a la Policía de la cual también es fundador, y valga la redundancia, ingresó junto a numerosos compañeros que también eran abogados como Félix Amaya, Ronaldo Sevilla, Ronald Pérez, Eliodoro Peña y Efrén García, los que conformaban la Policía de León, considerada en ese momento la mejor del país y, a los cuales orgullosamente y por encargo de mi hermano el comandante Félix Pedro Carrillo Valle, entrené militarmente. Entonces creo que puedo perfectamente hablar de alguien a quien conozco por sus calidades morales y méritos no regalados, sino ganados a través de la lucha no en contra de los pobres, sino en contra de la delincuencia y la corrupción que campea impunemente en nuestro país.

Sin restarle méritos a los hoy subdirectores de la Policía Nacional, de los cuales sólo conozco personalmente al comisionado general Orlando Aguilera, es mi opinión que la Ley Orgánica de la Policía Nacional tiene que ser reformada, y así garantizar que decisiones que afectan al pueblo en su conjunto no vuelvan a ser tomadas, porque hay que estar claros que quien pierde es el pueblo. No se concibe que quien se perfilaba como futuro jefe de la Policía Nacional salga a retiro, perdiéndose una experiencia policial de veintidós años. En resumen, es el pueblo nicaragüense quien perdió y no Javier Palacios.

En el futuro es necesario que la elección de los mandos policiales se haga a través de la ley y no por afinidades políticas ni de ningún tipo, sólo de esta forma se podrá garantizar que la Policía Nacional alcance su total profesionalización, hablamos entonces de escalón de mando y antigüedad. Una policía profesional se alcanzará el día en que sea la misma institución a través su Ley Orgánica la que elija a su jefe y que corresponda únicamente al gobernante de turno, ratificar lo que la Ley ordena debe hacerse, de esta forma el pasado quedará enterrado para siempre, y habrá más cohesión y desarrollo en la fuerza policial.

Fundador de la Policía Nacional
Estudiante de derecho
  
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